Las consecuencias del plantón

Por Daniel Quintero

Sé que, para mañana miércoles, varios empresarios o más bien comerciantes, tienen programado un nuevo plan al frente la Alpujarra para protestar por los continuos toques de queda en la ciudad de Medellín.

Lamento informarles que una decisión tomada por mi como alcalde en Twitter o en un decreto es una orden que debe cumplirse a cabalidad y sí bien se sabe de las afectaciones al comercio, no encuentro otra solución ante la pandemia.

Los empresarios que insistan en plantones y movilizaciones serán objeto de sanciones por parte de alcaldía, además de que prometo, como hijo del Tricentenario que a los del Poblado, a esos los voy a asfixiar hasta que queden vueltos polvo como Basílica, Al Rojo, Ay, Caramba, entre otros.

Los riquillos que tienen los negocios en el Poblado y se cree los grandes empresarios son quienes tras bambalinas lideran y financian la revocatoria para sacarme de la alcaldía, pero antes de que pase los voy a quebrar, ya los tengo identificados, ellos son El Guri y sus otros amigos uribistas, voy ayudar amigos Ricardo Peláez (De espectáculos) y a León Fredy que maneja empresas de Espacio Público para que crezcan más, a los demás los castigaré.

Todos son organizados por la mafia que no quiere que siga en el poder, políticos quemados, viudos de poder y demás pelambre pagarán cara su continuo saboteo a mi gestión, de la Medellín del Futuro.

Seguiré tomando las decisiones que estoy tomando, así le duele a estos riquillos del Poblado e hijos de papi que creen me amedrantan, pero estoy más firme que nunca y cerrará ciudad indefinidamente muy pronto.

La carta de alias ‘Danielito’ – Daniel Coronell

Por Daniel Coronell

Las autoridades judiciales de Colombia descubrieron una carta, que sería el último relato con vida que tuvo el Daniel Alberto Mejía, alias ‘Danielito’, quien era el jefe de la temida oficina de cobros, llamada la ‘Oficina de Envigado’.

Alias ‘Danielito’, quien fue miembro del bloque Héroes de Granada, que estaba al mando de alias ‘Don Berna’ o ‘Adolfo Paz’, exparamilitar actualmente purgando una pena de prisión en una cárcel estadounidense por delitos de narcotráfico.

La carta que las autoridades encontraron, ‘Danielito’, revela que fue él que metió a ‘Don Berna’ al mundo de las AUC, además de que el hermano de este alias ‘Semilla’ fue el que mató a Pablo Escobar y que las autodefensas apoyaron a Sergio Fajardo en su aspiración a la Alcaldía de Medellín en el año 2003.

En uno de los apartes ‘Danielito’ dice lo siguiente “(…) Berna, me respalda siempre, porque después de que el salió del EPL, yo fui el que lo enganché en este mundo y él es agradecido (…)”

Este explica porque mientras ‘Don Berna’ negociaba con el gobierno de entonces un supuesto proceso de paz, puso a ‘Danielito’ como jefe máximo de la oficina de Envigado.

En otros a partes de la carta ‘Danielito’ cuenta como el asesinato de Pablo Escobar. “(…) la verdad es que quien mató a Pablo Escobar, fue Semilla, el hermano de Berna, y no es como cuenta que le metió el último disparó, no Semilla mató a Pablo a martillazos (…)”

En otro fragmento de la carta revela como los paras desde Ralito pactaron y ayudaron a Fajardo “(…) a Sergio Fajardo lo ayudamos para que ganara la alcaldía, le pusimos votos porque intimidamos a la gente, financiamos en algo, aunque fue poquito y también le pusimos los buses, de eso se encargó Hugo Albeiro (…)”

‘Danielito’ revela otras cosas más en su carta, menciona a políticos de Antioquia y a militares que lo ayudaron durante su trayectoria en las AUC. Se presume que asesinado en noviembre del año 2006 por orden de alias ‘Rogelio’ y ‘Don Berna’ luego de que ordenó el homicidio de Gustavo Upegui, el dueño del Envigado Fútbol Club. Lo último que quedó de ‘Danielito’ fue este revelador documento.

¿Por qué odio a los paisas? – Daniel Quintero Calle

Por Daniel Quintero Calle

Debo confesar que, a pesar de nacer en Medellín, en el Tricentenario, siempre odié esta ciudad, su metro elevado, su soberbia, y sobre todo su empalago, cansino y ridículo acento de pacotilla, que a los hombres los hace ver como ignorantes y a las mujeres como prepagos de mala muerte.

Mi vida la hice en Bogotá, mis amigos están en Bogotá, progresé en esa ciudad, que, a pesar de ser desabrida y triste, me dio todo lo que soy. Llegué, estudié en Bogotá, forjé las relaciones que luego me llevarían a donde estoy.

Estudié en Los Andes, aspiré al Concejo de la ciudad de Medellín por el Partido Conservador, me quemé, así que luego me fui al partido Verde, y después salté y creé el partido del Tomate, fracasé y me lancé a la Cámara por Bogotá por el partido, en esa oportunidad también me quemé.

Seguí en la política, todo en Bogotá, apoyé a Santos, me recompensó nombrándome gerente de Innpulsa y de ahí salté al Viceministerio de Economía Digital del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Todo esto lo conseguí en Bogotá, sobando chaqueta y haciendo mandado. En Medellín, mi lugar de origen solo obtuve fracasos.

A pesar de que gané la alcaldía de Medellín, en esta ciudad aún no me aceptan, me tratan como un foráneo y tienen razón, lo soy, yo odio Medellín, cada vez que puedo en mi oficina lo grito, es algo que llevo muy adentro. Nunca me ven en la calle, porque odio sus calles y la gente, nunca me verán solo caminando por el Lleras, la 70 o Laureles, jamás.

Mi hermano Miguel, me enseñó que se ganaba más negociando contratos que trabajando, por eso es él, el único autorizado para hacer todos los negociados de mi alcaldía. Mi hermanito fue que consiguió la plata de mi campaña y organizó los votos con la oficina de Envigado, es él el cerebro de todo.

Antes de terminar mi mandato, espero dejar a Medellín vuelta nada, en caos y arruinada, como se merece esta tierra que se cree superior y mejor al resto del país.

Mi revocatoria – Daniel Quintero Calle

Por Daniel Quintero Calle

Este 2021 arrancó algo movido, pues movimientos uribistas perdedores y el fajardismo en vía de extinción iniciaron un proceso para revocarme de mi cargo de alcalde de la ciudad de Medellín.

Tengo que admitir que estoy preocupado, pues aparte de mi pésima gestión, mi politiquería, pues todos saben que detrás de mí están el exgobernador Luis Pérez Gutiérrez, y los senadores liberales como Iván Agudelo y el seudoabobado Julián Bedoya y mi mala gestión, considero que la revocatoria es injusta.

Sé que he nombrado en altos cargos de la Alcaldía de Medellín a gente sin experiencia, que he vendido cargos por dinero, que, fomentado el nepotismo, pues el bobazo de la Secretaría de la No Violencia es primo de mi esposa y además me enfrenté sin razón a toda la clase empresarial antioqueña que en algún momento me apoyó tras bambalinas.

A David Bojanini quien era el garante del pacto con el empresariado antioqueño lo traicioné, igual a los demás. Me fue de mucha, muchísima ayuda el dinero que me dieron por debajo de cuerda, pues con estos recursos logré el pacto con la oficina de Envigado.

Mi hermano Miguel Quintero, se sentó con los jefes de la oficina de Envigado, les entregó más de 5 mil millones de pesos y como contraprestación los capos, me metieron más de 60 mil votos bajo presión. Esto es vox populi en Medellín, incluso la Fiscalía de Barbosa -Babosa, más bien- ya me está investigando por supuestamente tener un pacto con la mafia.

Destruí la confianza entre el empresariado y la institucionalidad, nombré en cargos técnicos a personas sin experiencia ni talante, le entregué entidades a la politiquería y la corrupción; con todo y esto quiero decir que no estoy de acuerdo con mi revocatoria de mandato, pues soy el único que puede sacar a Medellín del atolladero.

Tengo miedo, detrás de la revocatoria están políticos derrotados y quemados, pero además la fuerte chequera del Grupo Empresarial Antioqueño que se siente traicionado. El miedo es real y se acaba mi Medellín del futuro.

Twitter sin Petro – Daniel Samper Ospina

Por Daniel Samper Ospina

Twitter finalmente tomó la decisión que tenía que tomar hace muchísimo tiempo, la cual era suspender de manera definitiva la cuenta de Donald Trump, quien desde esta trinchera generaba violencia, desinformación y miedo.

Lo mismo ocurre con Gustavo Petro, este señor durante el Paro Nacional de octubre de 2019 se dedicó desde Twitter a llamar a la ciudadanía para incendiar el país, la ola de violencia de esa manifestación parecía excitar a este señor, quien seguía alentando a los violentos.

No contento con eso, durante la revuelta en Bogotá por el asesinato por parte de la Policía de un abogado en un procedimiento abusivo, en donde los ciudadanos agredieron a la Policía, quemaron decenas de Cais, Petro desde Twitter retuiteaba y se notaba como disfrutaba mientras la ciudad ardía en llamas.

A él solo le falta pedir la insurrección popular por parte de los manifestantes para lograr su objetivo, que no es otro que el poder a toda costa. Trump fue silenciado por decirle a sus manifestantes que él fue víctima de fraude y que, además, con complicidad de las autoridades. Igualmente, eso ha hecho Petro con la fábula de Ñeñe, que solo se la cree y el senador Gustavo Bobolívar.

Por eso resulta extraño que Twitter en ningún momento haya suspendido de manera provisional o definitiva, la cuenta del pirómano Gustavo Petro, que desde Twitter de manera irresponsablemente dispara como en sus épocas de guerrillero terrorista, de lo cual aún no confiesa crímenes ni repara a los cientos de víctimas de esa actividad criminal.

Se hace necesario que, de manera inmediata, aplicando los mismos criterios que con Trump, que Twitter suspenda de manera definitiva la cuenta de Twitter del senador Gustavo Petro, que no es más que un terrorista de teclado.

La toma del Capitolio y el Palacio de Justicia – Daniel Coronell

Por Daniel Coronell

La toma del Capitolio, epicentro de la democracia en Washington por parte de los seguidores del presidente Donald Trump, quien hasta hace poco se negaba a reconocer la victoria del presidente electo Joe Biden, significó un punto de quiebre para esta Nación.

Es claro que estos hechos bochornosos fueron alentados por Trump y sus familiares y demuestra su espíritu dictatorial, narcisista, ególatra, autócrata y megalómano, lo cual no es nuevo, pero cruzó un límite del cual no hay punto de retorno. Trump convirtió a los Estados Unidos en una República bananera.

Mientras tanto en Colombia, últimamente he sido víctima de críticas y matoneo por parte de los seguidores del senador de la Colombia Humana, Gustavo Petro, un ser que comparte muchísimas similitudes con Trump así lo niegue.

Petro es experto en hacer uso de la mentira para sacar réditos a su conveniencia, votó la elección de Ordóñez como Procurador por puestos y después cuando este lo destituyó, intentó socavar la democracia a punta de balcón.

Conocido en el mundo del hampa con los alias de comandante Aureliano o comandante Andrés, Petro desde prisión, como uno de los máximos jefes del M-19, lideró la toma del Palacio de Justicia, acto de barbarie donde arrancaron asesinado a los vigilantes del edificio. Petro insiste en que estaban en prisión, pero la verdad es que el grupo terrorista donde él era cabecilla lideró la toma del máximo órgano de justicia por órdenes del narcotraficante Pablo Escobar, tal como lo probó la Comisión de la Verdad.

Los puntos en común entre Gustavo Petro y el saliente presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, son evidentes, pues ambos usan a sus seguidores para el matoneo, su principal arma política es la mentira y la desinformación, además de que desprecian la democracia como sistema político.

Mi wikipifiada – Daniel Coronell

(Esta columna se publicó hace un año, cuando usé unos cables desclasificados para atacar a Petro y fue censurada. Hoy, dado que insisto en calumniar a Petro, la retomamos). Gracias por leernos.

He dedicado tres días enteros a hablar de Petro, quien –en ese entonces- lanza su columna “Petroleaks”, y sé que su sello vende, tanto así que hizo campaña de expectativa. El nombre con que la bautiza provocó curiosidad, más aún cuando se reveló (comprobó) la estrecha relación Uribe-Fajardo.

Y nuevamente, al igual que en mis trinos, antepongo mi opinión a los hechos plasmados en los cables liberados por Assange tras su detención. ¿Otra “pifiada” igual o peor que mi cascada de tweets? ¿Qué tan triste puede ser ver a un periodista de mi talla, recurrir a la victimización ante la avalancha de argumentos de los progresistas y del propio líder, Gustavo Petro?: Mucho.

Pero no fui inmune a esa vieja práctica de quienes ven perdido el debate. He explotado en agresividad, nivelo a “Petristas” (progresistas) con Uribistas, desdeñando cualquier atisbo de la lógica en la argumentación, cátedra básica del periodismo y otras profesiones.

Igualar a Uribistas y Petristas, es un exabrupto de ese tamaño y en una persona culta como yo, encierra la mala intención de igualar a Uribe con Petro; y me sirve como alimento de la matriz mediática del establecimiento de que existen dos extremos: “Divide y vencerás”, es la consigna.

Y no solo equivale a verter sobre mi público una montaña de falacias de composición, de equivalencia errónea, de grupo, falacia genética, de generalización apresurada, incluso, de falacias ad hominem, entre otras, envueltas en un reduccionismo desconcertante para quienes han seguido mis investigaciones, sino que significa pasar por alto la muestra histórica y el más elemental análisis político. Veamos:

¿Petro tiene 300 investigaciones congeladas? ¿Sus hijos se enriquecieron obscenamente durante su mandato? ¿Petro está involucrado en el genocidio de diez mil jóvenes («falsos positivos»)? ¿A Petro se le ha comprobado un sólo caso de corrupción por minúsculo que sea? ¿Petro o su familia está en los “Panamá Papers” y demás paraísos fiscales? ¿Petro cambió la Constitución (sobornando congresistas) para reelegirse? ¿Petro está acusado de masacres? ¿Petro firmó licencias de vuelo a capos como Escobar, Lehder o el clan Ochoa? ¿Petro se eligió con apoyo de grupos paramilitares y/o con fraude en la Registraduría? ¿Petro amenaza o llama violadores de niños (Uribe a Daniel Samper) o extraditables (Uribe a Coronell) a los periodistas? ¿A Petro la Corte lo tiene investigado por fabricar testigos falsos? ¿A Petro lo acusan de asesinar a los testigos en su contra? ¿A quién no lo dejaron gobernar los corruptos, incluso lo destituyeron con trampa como se comprobó? ¿En qué gobierno fue que chuzaron a periodistas, investigadores y opositores políticos para asociarlos con la guerrilla y generar su descrédito público y su judicialización? ¿Quién es el creador de la ley 100? ¿En qué gobierno se les quitó a los trabajadores sus derechos como las horas extras, se subió la edad pensional, se eliminaron las mesadas, Etc? ¿Quién puso los contratos a 3 meses sin derechos laborales bajo una modalidad de esclavitud moderna? ¿Quién atenta contra el Acuerdo de Paz que ha salvado millones de vidas? ¿Quién nombra ministros corruptos a sabiendas de serlos? ¿Quién está asociado con la creación del narco-paramilitarismo y su expansión a nivel nacional, y quién lo destapó en debate en el Congreso? ¿Quién ha auspiciado los más grandes casos de corrupción de la historia de Colombia, y quién es el que los ha denunciado a riesgo de su propia vida y la de su familia (exiliada)? ¿Un progresista amenaza de muerte, como lo hacen muchos uribistas?

Pero centrémonos en mi columna: Se confirma (según wikicables) que Petro ha estado siempre contra las Farc (y no solo ahora como “una estrategia política”, como afirmaron muchos), al ser quien inició esas denuncias (Farc-Política), siendo —paradójicamente— investigado y condenado un uribista: Un político del Caquetá, el Sr Luis Fernando Almario.

En mi columna también nombré a Sergio Fajardo, sugiriendo que no es “Caballo de Troya de Uribe”. Si Fajardo es uribista, Petro sería un chivato, ‘sapo’ para que nos entendamos. Eso porque Petro creyó que en su partido había gente con nexos con las Farc.

El secretario de la no violencia – Daniel Samper Ospina

Daniel Samper Ospina

El ridículo cargo de Secretario de la No Violencia que creó el alcalde de Medellín, Daniel Quintero Calle para conseguirle trabajo al primo de su esposa Diana Osorio.

Quintero Calle quien ha gobernado Medellín con bastante ineptitud, decidió crear un cargo rimbombante para una persona totalmente falta de conocimiento y carácter como el primo de la primera dama.

El nombramiento de Juan Carlos Upegui, un filósofo cuyo único mérito es ser primo de Diana Osorio, esposa del alcalde Quintero Calle y por ende primera dama de la ciudad ha sido un total desacierto, pues no sólo es una muestra de nepotismo, sino que su incompetencia ha sido pavorosa.

Upegui recientemente sacó una pieza audiovisual para evitar la violencia juvenil, en el video el secretario debuta como actor. En un acto patético, con una música terrible y una estructura argumental deprimente, la campaña de esa Secretaria de la No Violencia se volvió viral, pero no por buena sino por todo lo contrario.

Y así transcurre el primer año de Quintero, entre la corrupción, la ineptitud y la estupidez.

Ñapa: La Fiscalía General de la Nación abrió investigación contra Daniel Quintero, pues lo que es un rumor de la calle, se está convirtiendo en realidad. Quintero pactó con la mafia para lograr su elección.

Así saquearon la Supersalud en la época de Santos – Daniel Coronell

Por Daniel Coronell

En el gobierno de mi socio y amigo, Juan Manuel Santos, quien me entregó a dedo el canal público Canal UNO y donde me enriquecí, también ocurrieron cosas que no denuncié por miedo a las represalias o las consecuencias para mis negocios en Colombia.

Los superintendentes de salud de la época de Santos, todos terminaron con investigaciones, sanciones o condenas, ya sea por negligencia grave o corrupción. Algunos de ellos tienes graves sanciones, como Conrado Gómez o Gustavo Morales.

Gómez y Morales fueron sancionados por la Contraloría General de la República por un detrimento patrimonial del orden de los 91 mil millones de pesos por la corrupción en SaludCoop, EPS a la cual Santos intervino para dársela a sus amigos con fines netamente corruptos.

Los superintendentes de Salud, Conrado Gómez y Gustavo Morales Cobo, fueron sancionados a pagar 9.900 millones y 21.590 millones respectivamente por pagos irregulares a abogados.

Gustavo Morales también fue sancionado por la Procuraduría de Fernando Carrillo, quien lo suspendió por 9 meses por abuso en sus funciones.

El otro superintendente de Salud, Norman Julio Muñoz, también fue sancionado por la Procuraduría General de la Nación, quien lo suspendió por 8 meses y luego de esta determinación éste decidió renunciar.

Esto sin contar las pilatunas que hicieron en SaludCoop los interventores nombrados en ese gobierno como Wilson Sánchez, Mauricio Castro y Guillermo Grosso, este último fue capturado por corrupción en SaludCoop y Cafésalud.

La Superintendente Delegada para la Supervisión Institucional, Eva Carrascal, fue capturada y condenada por recibir un apartamento como pago a cambio de favores en la Supersalud.

La Superintendencia de Salud se convirtió en una cloaca de corrupción en los dos gobiernos de Juan Manuel Santos, en los cuales solo nombraron a amigos sin experiencia que resultaron siendo unos esquilmadores de lo público.

Mi fracaso – Daniel Coronell

Por Daniel Coronell

Juntos con unos inversionistas decidimos aprovechar nuestra cercanía con el gobierno de Juan Manuel Santos, al que nunca le investigué el escándalo de Odebrecht, para quedarnos con la concesión del canal UNO.

Santos, gracias a la cercanía con el Kínder de César Gaviria, al que pertenecí, nos dieron el canal UNO a unos gringos, Yamid Amat y a mí por 10 años. El canal inició muy bien, compitiendo de tú a tú con los canales RCN y Caracol.

La verdad es que la salida de Noticias UNO del Canal UNO fue por varias razones, entre ellas el bajo rating que tenía, por lo cual Jim Mcnamara me sacó a empujones. Pero hay algo más.

El programa más exitoso del canal era ‘Guerreros de Colombia’, un programa mezcla entre variedades y reality, en el cual participan varios concursantes.

Un exarquero de la selección Colombia, Juan Villate, quien como participante llegó a la final del concurso, en la prueba final, la cual consistía en subir una pared de aproximadamente 20 metros, pero no tenía arnés de protección. En resumen, Villate se cayó, quedó inválido por lo cual demandó al canal UNO, lo cual derivó en el fracaso, mi fracaso.