ZURRIAGAZOS DE INVIDENTE

Hay unanimidad en que este gobierno, que se traslada al Cauca en busca de indígenas cuando todos lo esperan en Bogotá, está dando palos de ciego. El problema cuando lanza zurriagazos un invidente —para decirlo sin que nadie se frunza— es que uno no sabe si es más peligroso el palo o más peligroso el ciego. Mientras lo averiguamos, parece claro que el subpresidente no dispone de un solo palo sino de muchos: de toda una bolsa, como los golfistas. Ya conocíamos algunas de las varas que agita atolondrado por los aires, como han sido el programa diario de propaganda oficial so pretexto de la pandemia, los ataques a las instituciones jurisdiccionales y la hemorragia de nombramientos de amigos y condiscípulos del jefe del Estado sin reparar en incompatibilidades, inteligencia ni preparación.

Últimamente el Gobierno extrajo de la talega un arma típica de los desesperados: el secreto. Ocultar, no informar, demorar, esconder, negar acceso. El viejo tapen-tapen constituye un garrote potente al servicio de un ciego que marcha tambaleante por terreno cenagoso: el lodazal del autoritarismo.

La obsecuente Fiscalía, como si no tuviera suficientes líos, ha adoptado ahora dos medidas indignas de un país democrático. Primero, imputar cargos a la periodista Diana Díaz por revelar un episodio de censura interna en la entidad estatal responsable de los canales y emisoras del Estado (RTVC). Y, segundo, una orden de inspección de los registros de entradas de dos meses a la sede de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), corporación independiente cuya misión es proteger el libre ejercicio del periodismo. El fiscal acusa a la reportera de revelar un grave secreto estatal, consistente en que el gerente de RTCV nombrado por el nuevo gobierno, Juan Pablo Bieri, desterró en 2018 a un conocido cronista que publicaba informes en Señal Colombia en al enterarse de que este había criticado un plan de restructuración del canal público. La venganza censora suscitó un escándalo, Bieri renunció y el presidente lo premió con una asesoría oficial jugosamente pagada. El decapitado alegó que era necesario purgar al cronista por atreverse a discrepar de “la entidad que le da de comer, que le paga un sueldo”. Acudió la Fiscalía en su apoyo y ahora Diana Díaz está inmersa en un proceso como si hubiera revelado que Colombia camufla una bomba atómica en los silos de La Caro.

Los zurriagazos de ciego revelan el talante del gobierno y la Fiscalía. Y su ignorancia. Porque solo la Constitución o la ley pueden decretar la reserva de documentos y actuaciones, como deberían saberlo dos juristas de su nivel. No vale un chisme de oficina y el memorando de un gerente. Cuando hay dineros públicos de por medio toda transparencia es poca pues, más allá de lo que cree el desventurado jefe (exalumno de la misma universidad del presidente, el fiscal y medio gobierno), quien “daba de comer” al periodista desterrado, y a Bieri y sus superiores, no es el Estado: somos los contribuyentes. Por eso todos los colombianos tenemos derecho a saber en qué se gastan nuestros impuestos y no hay lugar a secretos en estos menesteres, a menos que lo declare específicamente una ley. Pero, además, mala señal la de Señal Colombia si no acepta en su seno discrepancias y si un trabajo cumplido y exitoso como el de Santiago Rivas en Los puros criollos no recibe una valoración profesional sino un juicio cuya base es la opinión personal del cronista. Un medio informativo, sobre todo cuando lo sostienen dineros públicos, debe ser ejemplo de independencia, pluralidad, tolerancia y equilibrio. Si RTVC busca un modelo, que mire a la BBC de Londres, los telediarios españoles de los últimos años, la Deutsche Welle alemana o Radio France.

Me temo, sin embargo, que, en vez de hacerlo, están copiando con el rabillo del ojo a los medios chavistas venezolanos o a la vieja Stasi de la Alemania comunista, y aprendiendo de ambos. No de otro modo se entiende que, además de perseguir a la periodista que denuncia la vulgar censura, la Fiscalía hubiera husmeado en una fundación que lucha, justamente, contra procederes como este.

El instinto secretista, característico de gobiernos autoritarios, no se detiene en la Fiscalía. Red PaPaz (RPP), que lucha contra la comida basura, se queja del hermetismo de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), que cierra sus puertas a fundaciones defensoras del derecho infantil a una alimentación adecuada. RPP ha tenido que acudir a tutelas, memoriales y recursos de insistencia ante tribunales administrativos para conocer el curso y desenlace de los procesos oficiales que desatan sus propias denuncias. Gracias a su terquedad y la de otros grupos fueron sancionadas varias empresas por anunciar vitaminas que sus productos no contienen, recargar de azúcar los artículos sin advertirlo a los consumidores y combatir la leche materna para favorecer la venta de leche en polvo. También merced a su empeño el Congreso aprobó un proyecto de ley que, aunque debilitado, obliga a los alimentos a exhibir sellos de advertencia sobre su contenido, sobre todo el exceso de sal, azúcar y grasas saturadas. Es bueno que se apresuren. Pues ya no solo ofrece problemas la leche procesada sino los recipientes en que la toman los bebés. Acaba de descubrirse que los teteros de plástico obligan al niño a tragar millones de microplásticos cada día. Habrá noticias al respecto en los próximos meses. Y no serán buenas. Mientras tanto, conviene volver al recipiente de vidrio o, mejor aún, a la irremplazable teta de mamá.

Esquirlas. 1. Que no termine el 2020 sin festejar el centenario natal de ese gran intelectual, periodista y ser humano que fue Gonzalo González, GOG. 2. ¿Este mismo gobierno que critica las aglomeraciones de la minga no es el que armó multitudinarios barullos al decretar el día sin IVA? 3. Amigos que se van yendo: Luis Enrique Nieto, académico divertido y cultísimo; Enrique Gaviria Liévano, jurista a quien le quedaron debiendo la cancillería.

SIN FINCA NO HAY PARAÍDO – DANIEL SAMPER OSPINA

Parafrasendo a mi gran amigo en el mundo de la bufonería, Gustavo Bolívar, “sin finca no hay paraíso”. Con la extinción de dominio de la finca que tenía la familia de Monsalve, prácticamente se reveló la verdad.

La finca ‘La Venanera’ en realidad fue comprada por Iván Cepeda a través de una de sus cientos de ONG’s de papel que durante años de odio, ha creado para sacarle plata al Estado colombiano por todo.

La adquisición de ese inmueble fue un acuerdo entre Iván Cepeda, Juan Manuel Santos y Juan Guillermo Monsalve y su familia, para lograr empuercar (más) al chalán de Salgar, por eso la decisión del ente investigador regentado por Barbosita no es más que una forma de presión.

Con los Monsalve perdiendo la finca, sin donde pernoctar y mucho menos sin medio de subsistencia; y lo peor, con la posibilidad de una investigación por testaferro y lavado de activos, al testigo estrella no le quedó otra que cantar.

*Y cantar de lo lindo, si Monsalve no quiere que sus padres y su esposa, Deyanira Gómez, no vayan presos le toca contar quien le dio esa finca en contraprestación por sus declaraciones falsas con Uribe.*

Como diría Bolívar: “Sin finca no hay paraíso”.

SE NOS CAYÓ MONSALVE – DANIEL CORONELL

La decisión de la Fiscalía General de la Nación, en cabeza de Francisco Barbosa, acaba de fulminar la investigación que contra Álvaro Uribe Vélez construí durante años.

Luego de años de trabajar en el caso, haciendo uso de filtraciones selectivas, previamente acordado con Don Iván y los magistrados instructores de la Corte Suprema de Justicia, tengo que admitir que este proceso llegó a su fin y Uribe se saldrá con la suya.

Nuestro primer error fue encarcelar a Uribe con auto de 1.600 páginas, con una investigación débil y carente de lógica, eso le dio oxígeno al expresidente. El segundo error fue no prever que cuando se conociese el expediente la gente iba a tomar partido, lo que terminó favoreciendo al ex.

Y el tercer y más grande error, fue comprarle la finca a Juan Guillermo Monsalve y no tener la previsión de que algún día se sabría y no existiría manera alguna de justificar su adquisición.

Intenté sin éxito desmeritar la investigación de la española inmunda, Salud Hernández Mora, pero nos equivocamos con la finca, sacamos el cuento rebuscadísimo de la herencia de la esposa de Monsalve, Deyanira Gómez, y nos olvidamos de que justificar esa compra era imposible y para colmo de males, quien terminó comprando parte de los derechos herenciales de Gómez y sus hermanos fue el coronel Juan Pablo Prado Torres, jefe de inteligencia del gobierno de Juan Manuel Santos.

LA VERDAD SOBRE MI AMIGO EL HACKER CARLOS ESCOBAR – DANIEL MENDOZA LEAL

En las últimas horas a través de las redes sociales, específicamente de Twitter, Gonzalo Guillén y yo revelamos que Carlos Escobar, más conocido como el hacker, era quien estaba detrás de un perfil difamatorio contra La Nueva Prensa.

Guillén fue mucho más duro, e incluso afirmó que Escobar era un hacker a sueldo del empresario y asesor de Palacio, Luis Guillermo Echeverri, la verdad sea dicha, y la bodega uribista de la que hablamos fue una mentira que caló y lo único que intentaba era estigmatizar a activistas digitales afines al uribismo.

Conozco a Escobar, sé de sus alcances y no creo que esté detrás de la página difamatoria contra La Nueva Prensa, en realidad todo obedece a un arranque paranoico de mi socio Gonzalo Guillén, quien desde hace días anda un poco malhumorado por la falta de primicias y exclusivas.

Luego de la revelación de la tarde del día de ayer, nuestro jefe, Daniel Coronel nos llamó y nos exigió que en el artículo que vamos a sacar contra Escobar, escribiéramos que él fue condenado en los Estados Unidos por el delito de fraude con tarjetas de créditos, cuando en realidad está probado, según el documento de la justicia de los EE.UU., que Escobar fue condenado por el delito de Conspiración para cometer un delito o defraudar Estados Unidos.

El odio visceral de Coronel contra Carlos Escobar y la paranoia de Guillén con cualquiera que no piense como él es tal, que ve fantasmas donde no los hay. Conozco a Carlos Escobar, y sé que es un buen tipo así sirva a las causas del uribismo.

EL PARO CONTRA ELLOS MISMOS – DANIEL CORONELL

Estos días vivimos otro adefesio, una minoría llena de ventajas y privilegios llegó a Bogotá, la ciudad con más problemas por cuenta de una alcaldesa inoperante y bipolar. La minga decidió emprender un camino hacia la capital del país en busca de una reunión con Duque, después de haber dejado al gobierno con la palabra en la boca en Cali la semana pasada. El objetivo, según ellos, es pedir al gobierno protección para los indígenas que mueren indiscriminadamente a manos de terroristas y por eso también se unen al Paro Nacional.

Si ese es su argumento, parece ser que el paro es contra ellos mismos y sus patrocinadores desconocen que las masacres de líderes sociales, antiguos guerrilleros de las FARC y comunidades afro e indígenas tienen relación estrecha entre el narcotráfico y las vendettas entre disidencias y guerrilleros de las FARC y el ELN, que curiosamente se libran en sus territorios.

¿Cómo se evitarían esas muertes? Sencillo, estas comunidades deberían dejar de estar al servicio del narcotráfico. Ya el líder indígena Juan José Vitonás lo dijo en 2019, la CRIC tiene un convenio con las FARC en la que se avala el reclutamiento consciente de menores y el uso de las tierras “ancestrales” para el narcotráfico, y como otros grupos armados—como el ELN—también quieren su tajada, en el fuego cruzado mueren indígenas. ¿Entonces por qué protestan por algo que ellos mismos permiten?

La minga no es gratuita, y la alcancía que rompieron seguramente no alcanzaría para patrocinar la movilización y manutención de 5.000 indígenas por más de dos semanas, alcanzaría como mucho para el yagé. Por lo tanto, la dinámica es sencilla, la comunidad indígena en diálogo con el gobierno se encarga de trasmitir el mensaje de las FARC y a cambio esta banda narcoterrorista le patrocina dos semanas de borracheras, paseo y desorden.

La patria injusta, la boba y la populista se unen. Qué bueno para esta gente que todo lo pide y todo se lo dan, no como a mi que todo intentan quitarme.

EL CLUB DEL CLAN – DANIEL SAMPER PIZANO

Los clanes nacieron en Escocia hace mil años. Eran familias que se unían para progresar y defenderse. A Colombia el concepto llegó hace algunas décadas, se revolvió con el impulso de corrupción y surgió el clan criollo. En el mapa del poder ya existían los jefes de la oligarquía liberal-conservadora, los clubmen, dispuestos a colocar bien sus descendientes. Luego aparecieron las roscas, en las que cuenta menos la solidaridad de clase y de partido y más el interés de promover alianzas punibles para repartir puestos y contratos. En el clan criollo los lazos de sangre son muy importantes; la política pasa a ser asunto de familias, los apetitos de poder se tornan desmesurados y en algunos casos añaden violencia y crimen al menú.

León Valencia, politólogo y narrador (acaba de salir su novela La sombra del presidente), es especialista en Los clanes políticos que mandan en Colombia, justamente el título de un libro suyo. Allí presenta, como en una pavorosa pasarela, los 19 clanes más temibles y poderosos esparcidos por la geografía colombiana. Siguiendo las huellas de su trabajo, hago una síntesis de los siete más notables:

Clan Char: Herederos del empresario Fuad Char, reinan en el Atlántico y tienen alianzas con otros clanes, como los Guerra, de Sucre. A él pertenecen seis congresistas, el alcalde de Barranquilla, la gobernadora del departamento y el presidente del Senado. Hace poco María Jimena Duzán denunció un presunto acto de corrupción del exalcalde Alejandro Char, y el columnista de El Espectador Alfredo Molano Jimeno señaló que este grupo es responsable de “la máxima tecnificación en el sistema de compraventa de conciencias, votos y favores políticos”.

Clan Cotes: Según Valencia, se trata de “una familia poderosa, aliada con grupos criminales y un control mafioso de la política”. Tiene vínculos con paramilitares y su territorio es el Magdalena, donde en las últimas elecciones sufrió esperanzadoras derrotas.

Clan Gnecco: Procedente de la Guajira, el clan desembarcó en el Cesar a mediados de los años ochenta. Primero ayudó a financiar campañas y posteriormente, con ayuda de jefes paramilitares, lanzó sus propias listas y ha elegido gobernador un par de veces. El último fue sentenciado en julio a cinco años de prisión por corrupción electoral y absuelto después.

Clan Aguilar: Entró en la política a principios del siglo XXI, cuando Hugo, su fundador, fue elegido gobernador de Santander. Condenado luego por parapolítica, sus hijos tomaron las riendas y controlan por turnos alternos una silla en el Senado y la gobernación.

Clan Besaile: La cabeza del clan, Musa, llegó a la Cámara en 1998 aliado con los De la Espriella y en 2014 con el célebre Ñoño Elías, dueño de su propio subclan en el mismo departamento de Córdoba. Ha seguido ganando elecciones pese a sus vínculos con el escándalo de corrupción de algunos magistrados de las Cortes. Su hermano heredó la senaduría.

Clan Toro: La exsenadora y gobernadora Dilian Francisca Toro comanda en el Valle del Cauca uno de los clanes más sólidos del país. Eligió en 2018 dos senadores, cuatro representantes y numerosos alcaldes. Su marido fue senador en 1998-2002 y ella cuenta con cuotas en el gobierno nacional. Misiá Dilian suena como precandidata presidencial.

Clan Guerra: Los Guerra Tulena y Guerra de la Espriella constituyen un antiguo y poderoso clan sucreño. Lo encabeza la exministra y senadora María del Rosario. Su tío Julio César y su tío Hernando han sido gobernadores. Joselito, su hermano, y Miguelito, su primo, fueron condenados respectivamente en proceso 8000 por parapolítica. Su marido, Jens Mesa Dishington, preside el poderoso gremio de palmicultores (Fedepalma), cargo que heredó del senador Antonio Guerra, su cuñado.

Agencia Nacional de Terratenientes

Precisamente el clan Guerra se relame desde hace días con la posibilidad de que la Agencia Nacional de Tierras (ANT) esquive, mediante una discutible y compleja medida, el mandato constitucional que solo le permite entregar terrenos baldíos a los campesinos pobres y abra la puerta a los voraces palmeros. La medida está en proyecto, pero pinta mal la situación para los campesinos, como lo han advertido, entre otros, el centro de estudios de justicia y el jurista Rodrigo Uprimmy. Pinta mal porque el afán de ayudar a agroindustriales proviene del propio presidente Iván Duque, quien entregó la agencia a los palmeros. Su directora, que, para variar, fue compañera de Duque en la universidad que sabemos, trabajó cinco años en Fedepalma, y de allí salió a la ANT. Pero no aterrizó sola. La SillaVacía publica los nombres de cuatro altos funcionarios que laboraban bajo el mando del esposo de misiá Rosario y desembarcaron en la Agencia, donde su hermano, Gunnar Mesa, ha firmado en los últimos meses dos contratos de asesoría por 207 millones de pesos.

Es que los clanes criollos comen cada vez más y amplían su sombra gracias al desmorona- miento de los partidos y el auge del caudillismo y la corrupción ¿Cuántas curules, ministerios, gobernaciones, alcaldías, institutos, agencias están en su poder? ¿Cuánta plata manejan? ¿Cuántos delitos han cometido? Un Char ya es cabeza del Congreso y a su hermano lo engordan para que presida este pobre país. ¿Terminaremos gobernados por un club de clanes?

Esquirlas. 1. La periodista Cecilia Orozco denuncia la cercanía de la Universidad Sergio Arboleda y su rector (“cogobernante en la sombra”) con la extrema derecha cubana de Miami, que apoya a Trump y ha logrado meter a Colombia en la campaña a favor del peor presidente que ha tenido Estados Unidos. ¿Para quién trabajan Duque y los archiduques? 2. Sigo citando a colegas: ahora para adherir al artículo en que Gloria Arias expresa su admiración por el valor y la serenidad de Iván Cepeda y subraya el contraste con los desafueros de su némesis, Álvaro Uribe. 3. Falleció en su país Diego Asencio, el embajador de Estados Unidos secuestrado con otros diplomáticos por el M19 en una recepción. Buen embajador y buen tipo.

Advertencia: Este columnista informa una vez más que no utiliza Twitter. Así, pues los trinos que están circulando con mi firma son todos falsos.

OJO CON EL 22 – DANIEL SAMPER OSPINA

En libertad Álvaro Uribe Vélez, luego de que una imberbe juez de bajo rango decidió concederle la libertad por una supuesta falta de imputación de cargos, este salió con el hacha de guerra en la mano.

Fiel a su estilo pendenciero y bravucón, Uribe decidió regresar a la política con bríos de adolescentes, con la testosterona con los límites arriba para lograr la consolidación de su dictadura.

Sorprende, eso sí que ante la irrupción de un fenómeno político como el de Uribe, la izquierda no se avispe, ni nada.

El acobardado Sergio Fajardo decidió vetar a Gustavo Petro ante el temor que este lo destroce en una consulta interpartidista, pues esta clarísimo que Petro ganaría. Lo mismo sucede con el vejete de Iván Marulanda,  quien luego de años de pérdidas, se pasó al partido Verde y se convirtió en un esbirro de Fajardo; ahora Marulanda pretende también vetar a Petro, ¡extraña coincidencia!

Los demás líderes de la izquierda, sin ningún tipo de conciencia y llevados por la vanidad y el odio, insiste en irse separados a las elecciones. El resultado será desastroso, el uribismo volverá a ganar el poder.

Ante este panorama tan adverso y tétrico, desde ya me alisto para irme a ver ballenas en las playas de Nuquí.

LA MANIPULADORA VICKY DÁVILA – DANIEL CORONELL

Finalmente se conoció la verdad, Vicky Dávila, mi amiga durante muchos años resultó ser una vendida y oportunista.

En los últimos días se conoció un audio de la redacción de la revista Semana en la cual se evidencia que Vicky Dávila y su alfil, Jairo Lozano ocultaron evidencia que prueba que el exembajador Fernando Sanclemente sí sabía del narcolaboratorio en su finca.

Sanclemente lo ha negado con vehemencia, pero las pruebas son contundentes, tanto así que la fiscalía de Barbosa decidió echar para atrás un preacuerdo con el mayordomo de la finca, quien asumiría todo la culpa. Ahora con el principio de oportunidad en camino, las horas de Fernando Sanclemente en libertad están contadas.

Conozco a Vicky Dávila hace muchísimos años y sorprende su poca ética, sus cambios de bando sin rubor, su falta de rigor y su espíritu de encubrimiento. Definitivamente no es la Vicky que era mi amiga.

LOS ÁLVAROS – DANIEL SAMPER OSPINA

En mi familia, durante décadas la única forma de eliminar a los contrarios fue asesinándolos, todo el que resultara una amenaza terminaría muerto, así ocurrió con Álvaro Gómez Hurtado, La Monita Retrechera, el chófer de Horacio Serpa Uribe, el excongresista Carlos Alberto Oviedo, Nacho Londoño, Lorena Henao y el sobrino de Rasguño.

Todos estos crímenes fueron ordenados por mi tío Ernesto Samper Pizano, quien es el poder detrás del poder en este país, es el poder en la sombra de los bandidos, de eso no hay duda, lo puedo asegurar como su familiar.

En el caso de Uribe, al ver la imposibilidad de aniquilarlo físicamente, mi tío desplegó una estrategia para acabarlo moral y espiritualmente, partirlo y hacerlo retirar de la política activa. Para ese propósito reclutó al senador Iván Cepeda Castro, quien guarda un abismal odio por Álvaro Uribe, debido a que, en el pedido de perder por el homicidio de Manuel Cepeda Vargas, éste lo revictimizó. Ahí nació todo.

Lo demás ya todos lo sabemos, se inventaron la estratagema contra los Uribe con la ayuda de Juan Manuel Santos, Eduardo Montealegre y Leónidas Bustos -el amo y señor de la rama judicial, incluso desde el “exilio” en Canadá-.

Todo funcionó muy bien hasta que Uribe renunció al senado y cambió completamente la ecuación, pero estaba segura su condena con los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, pero todo salió mal.

Posdata: La mentira de Lozada de adjudicarse el crimen de Álvaro Gómez Hurtado, es un vano esfuerzo de mi tío por librarse de la decisión de la Fiscalía que viene en camino, que es la de ordenar la detención del exdirector del DAS de la época Ramiro Bejarano, alias ‘Dasmán’ en el mundo del hampa.

EL PACTO DE ANAPOIMA – DANIEL MENDOZA LEAL

Hace aproximadamente un año en Anapoima, Cundinamarca, tuvo un lugar un cónclave en la finca/hacienda de Alejandro Santos Rubino, exdirector de la Revista Semana. En esa reunión participaron Jorge Alfredo Vargas, Daniel Samper Ospina, Alejandro Santos y Vanessa de la Torre.

Allá en Anapoima, estos periodistas y con la bendición de Juan Roberto Vargas, director de Noticias Caracol, decidieron que usarían sus medios de comunicación y todos los recursos posibles para acabar al gobierno de Iván Duque, a Álvaro Uribe, el Centro Democrático y el uribismo en general.

La estrategia consiste en exacerbar a la población colombiana con titulares incendiarios, sobrexposición de la noticia y la invitación a análisis políticos de personas claramente de izquierda o cercanos a la izquierda.

La estrategia iba viento en pompa hasta se hizo evidente para las directivas de Caracol. Vanessa de la Torre se despidió de Noticias Caracol y adujo fue una salida amistosa, y pasó rápidamente a Caracol Radio del Grupo Prisa. A Vanessa de la Torre la echaron, lo demás es pantomima para ocultar este hecho. Alejandro Santodomingo, quien es el mandamás decidió que sus actuaciones ponían en riesgo los intereses económicos del grupo Válorem.

Esta información la sé, porque un amigo estaba en la finca de la vicepresidente, Marta Lucía Ramírez que queda al frente de la de Santos Rubino. Discrepo de Álvaro Uribe Vélez y sus ideas, pero la pelea que he dado ha sido de frente, y no como de la Torre y su combo, por la espalda y a escondidas. Por esa razón y considerando que contra Uribe no hay pruebas, me retiré de “Matarife” y todo lo que ello implica.