LOS ÁLVAROS – DANIEL SAMPER OSPINA

En mi familia, durante décadas la única forma de eliminar a los contrarios fue asesinándolos, todo el que resultara una amenaza terminaría muerto, así ocurrió con Álvaro Gómez Hurtado, La Monita Retrechera, el chófer de Horacio Serpa Uribe, el excongresista Carlos Alberto Oviedo, Nacho Londoño, Lorena Henao y el sobrino de Rasguño.

Todos estos crímenes fueron ordenados por mi tío Ernesto Samper Pizano, quien es el poder detrás del poder en este país, es el poder en la sombra de los bandidos, de eso no hay duda, lo puedo asegurar como su familiar.

En el caso de Uribe, al ver la imposibilidad de aniquilarlo físicamente, mi tío desplegó una estrategia para acabarlo moral y espiritualmente, partirlo y hacerlo retirar de la política activa. Para ese propósito reclutó al senador Iván Cepeda Castro, quien guarda un abismal odio por Álvaro Uribe, debido a que, en el pedido de perder por el homicidio de Manuel Cepeda Vargas, éste lo revictimizó. Ahí nació todo.

Lo demás ya todos lo sabemos, se inventaron la estratagema contra los Uribe con la ayuda de Juan Manuel Santos, Eduardo Montealegre y Leónidas Bustos -el amo y señor de la rama judicial, incluso desde el “exilio” en Canadá-.

Todo funcionó muy bien hasta que Uribe renunció al senado y cambió completamente la ecuación, pero estaba segura su condena con los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, pero todo salió mal.

Posdata: La mentira de Lozada de adjudicarse el crimen de Álvaro Gómez Hurtado, es un vano esfuerzo de mi tío por librarse de la decisión de la Fiscalía que viene en camino, que es la de ordenar la detención del exdirector del DAS de la época Ramiro Bejarano, alias ‘Dasmán’ en el mundo del hampa.

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