Samper Ospina

El presidente Iván Duque no merecía mi cruel montaje de video – Daniel Samper Ospina

Por Daniel Samper Ospina

Un día, Albert Einstein se puso a escribir en la pizarra:

9×1 = 09

9×2 = 18

9×3 = 27

9×4 = 36

9×5 = 45

9×6 = 54

9×7 = 63

9×8 = 72

9×9 = 81

9×10 = 91

En el salón, se hicieron muchas burlas, porque Albert Einstein se había equivocado. Ya que la respuesta correcta de 9×10 es 90. Todos sus alumnos se rieron de él.

Entonces, Albert Einstein esperó a que todos se callaran, y dijo:

“A pesar de haber acertado las 9 preguntas nadie me felicitó, sin embargo cuando fallé solo una, todos se empezaron a reír, eso significa que a pesar de tener mucho éxito, la sociedad se fijará en tu más mínimo error y se burlará de ello, no dejes que una simple crítica destruya tus sueños”.

Y como más de una vez dije: “la única persona que no se equivoca es la que no hace nada”.

El presidente Iván Duque que ha hecho todo bien en este Gobierno y no lo felicitan porque acá la oposición es visceral e ignorante. Y por cometer un error en la despedida de un prócer de Colombia, como lo fue el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, lo levantan sabiendo que fue un error, mientras se da un discurso de gran tristeza, como la pérdida de un ser humano.

Y yo lo acabo solo porque mi exjefe Juan Manuel Santos me paga.

Los que se quieren quedar con la Gerencia de EPM – Daniel Samper Ospina

Por Daniel Samper Ospina

En el piso 12 del edificio de la Alcaldía de Medellín se libra una verdadera batalla por el poder sobre EPM. Esa batalla, tiene una conexión directa con Bogotá, desde donde se emiten, más que conceptos y solicitudes, órdenes precisas para trazar una estrategia y se busca tomarse la joya de la corona con fines politiqueros y electorales, haciendo proyección para el 2022.

Las fuentes en la Alcaldía y en EPM ha sido enfáticas en que la comodidad que se tenía por parte del Alcalde Daniel Quintero con el Gerente de Empresas Públicas de Medellín, Álvaro Guillermo Rendón, dejaron de ser y en los últimos meses se han venido convirtiendo en molestias mutuas.

No hace más de una semana que Los Danieles habló con el gerente de las Empresas Públicas de Medellín, Álvaro Guillermo Rendón, sobre el rumor de su renuncia a la empresa, lo que negó tajantemente, revelando que lo que sí haría, es tomar unas cortas vacaciones, las mismas que por estos días debe estar disfrutando en medio de la preocupación.

Y es que si bien el gerente ha dicho la verdad sobre que no renunciará y que no ha pensado en renunciar, fuentes del piso 12 revelaron que lo que sí ha ocurrido es que el alcalde Daniel Quintero le ha manifestado que deben trazar un cronograma para que Rendón de un paso al costado y permita un relevo en la Gerencia de EPM.

Esto de alguna manera, significa que Quintero le ha pedido de manera sugerida la renuncia, pero el fondo de esto es mucho más político. Aunque el desgaste de los últimos meses ha distanciado a Rendón de Quintero, entre ellos todavía existe ese respeto que solo se forja entre quien fue mentor y pupilo.

Cuando Daniel Quintero decidió iniciar su carrera política, ingresó a las juventudes conservadoras, bajo la guía de Álvaro Guillermo Rendón, quien para la época, era el director del partido en Antioquia. Rendón, logró consolidar un grupo, que para el momento, aseguraba la proyección del partido, pero que se fueron desviando. Entre ese equipo estaba no solo Quintero, sino Gabriel Jaime Rico, Alejandro Arias, Carlos Andrés Pineda entre otros que hoy, desde diferentes vertientes, son nombres que suenan en el escenario político. Es en memoria de esos tiempos, que el respeto entre Quintero y Rendón es profundo, aunque las intrigas y el desgaste comenzaron a distanciar la relación y dar por sentado que ese agradecimiento ya fue expresado y cumplido con el tiempo en el que se le ha permitido a Rendón, estar en la gerencia del ente autónomo.

El distanciamiento no ha sido totalmente por desacuerdos irreconciliables, como por las presiones políticas y los compromisos que Quintero, pese a venderse como independiente, debe cumplir con quienes lo apoyaron y quienes ya han enviado mensajes insistentes de lo que realmente quieren hoy en día.

Las fuentes de entera credibilidad que rodean los despachos del Alcalde y del Gerente, aseguran que lo que se viene en las próximas semanas, será la revelación de las cartas que se pondrán sobre la mesa en la batalla que se ha convertido en guerra fría.

En esta historia hay varios personajes que intervienen. El primero de ellos es el expresidente César Gaviria Trujillo, quien mueve los hilos. Se dice que dentro del pacto de apoyo que se dio a Daniel Quintero por parte de Gaviria, fue que para el mes de octubre de este año, la gerencia de EPM debería estar en manos de sus delegados. Gaviria y sus delegados en la alcaldía y EPM, nunca se imaginaron que Rendón lograra sortear todos los problemas y escándalos que se produjeron en las empresas con un nivel de éxito que le ha permitido irse ganando a trabajadores agrupados en los sindicatos minoritarios y a algunos de sus críticos; aunque los sindicatos mayoritarios continúan denunciando una mala gestión.

En parte, este aparente logro es lo que le ha llevado al distanciamiento con Quintero, pues cada vez Rendón ha ido actuando en consecuencia de la independencia que tiene EPM y demostrando que esta empresa no es una Secretaría más del despacho, haciendo respetar desde nombramientos y contrataciones por debido proceso y no por recomendaciones.

Fue precisamente esta actitud, lo que molestó a Gaviria y sus delegados en Medellín, conectados e impuestos a Daniel Quintero, al comienzo como funcionarios en pago político con puestos burocráticos, pero que por estos días han demostrado que han sido realmente puestos allí como vigilantes, ojos y oídos de Gaviria para proteger los pactos.

El segundo nombre es una de esas personas que las fuentes denominan una de las delegadas de Gaviria. Se trata de María Camila Villamizar Assaf y quien fue nombrada por Quintero como Secretaria Privada. Este nombramiento fue uno de los más cuestionados cuando desde diferentes sectores se preguntaban sobre qué tenía que hacer una nortesantandereana que no conocía la ciudad más que por televisión. Antes de su nombramiento, Villamizar no había pisado territorio paisa, salvo en algún viaje corto de trabajo o de turismo, pero nada la relacionaba con Medellín, sus instituciones o su gestión.

Es cuando a estas alturas del desarrollo del mandato de Daniel Quintero, queda evidenciado, que María Camila Villamizar es una imposición de Gaviria, que Quintero aceptó y que esperaba poder controlar, pero hoy se ha convertido en una rueda suelta que da órdenes, que habla como si fuera el alcalde, que exige renuncias, impone hojas de vida, hace cambios en puestos estratégicos y que tiene tal nivel de poder, porque ha hecho valer su respaldo gavirista. Las fuentes alcanzan a expresar que la figura de César Gaviria opera como un “coalcalde” que ya está exigiendo lo suyo.

El plan original de que para octubre EPM debe ser gavirista, se adelantó y así lo ha hecho notar abiertamente Villamizar que, ante las largas dadas por Quintero y aprovechando el distanciamiento con Rendón, comenzó a gestar un Golpe de Estado y a generar la llamada Guerra Fría con la que busca que el cambio de cabeza en el ente autónomo se de para las próximas semanas.

El tercer nombre en cuestión es el Vicepresidente Ejecutivo de Negocios de EPM, Daniel Arango Ángel, un pereirano que llegó al cargo, también en el pacto entre Quintero y Gaviria. Proveniente de una de las familias más amigas del expresidente también de origen pereirano, se le dio la misión de aguardar en su puesto, servir de ojos y oídos en EPM para poder que el expresidente calcule los movimientos. Justo es él quien está a la espera de que el plan de derrocamiento del Gerente Álvaro Guillermo Rendón se de, para poder asumir como gerente de EPM, quedando la empresa paisa en manos de un pereirano que obedecerá a los deseos de Gaviria.

Así las cosas, el plan de toma del poder de EPM, está fraguado desde Bogotá y es operado en Medellín a través de una cucuteña y un pereirano, acolitado por los intereses que desde la casa Gaviria, se tienen con miras a las próximas elecciones.

Lo que explican las fuentes, es que Empresas Públicas de Medellín está siendo vista como la caja de financiación para el proyecto presidencial del 2022 y como tal, es necesario comenzar a operar internamente para poder tener el control de la contratación, los puestos y el dinero que puede salir para esa campaña.

Las mismas fuentes señalan que este “Golpe de Estado” en EPM no sería posible si no se tiene en cuenta que detrás del alcalde también hay dos nombres más que están influyendo por sus aspiraciones políticas y que tienen su propio pacto con César Gaviria: Luis Pérez Gutiérrez quien tiene todo puesto para buscar el aval del Partido Liberal como el candidato a la presidencia y Gabriel Jaime Rico, de quien se dice es quien está hablándole al oído sobre cómo manejar el tema con el mentor de ambos, el gerente Rendón.

Es así como el plan es ahora, presionar desde el gavirismo a través de la Secretaria Privada, María Camila Villamizar, para que el alcalde Daniel Quintero, pida la renuncia o en un acto de autonomía, despida al gerente Álvaro Guillermo Rendón, logrando que sea Daniel Arango Ángel quien asuma la gerencia y actúe en consecuencia. Con este movimiento, comenzaría a darse todo el ecosistema para que Luis Pérez, pueda avanzar en su carrera a la presidencia con la ayuda de Gabriel Jaime Rico. Al menos ese fue el resumen de las fuentes quienes desde hace dos semanas vienen contando a varios medios de comunicación que algo se trama en EPM.

Cuentan que, cuando se publicó en varios medios de comunicación lo del tema de la renuncia de Álvaro Guillermo Rendón, no fue tan falso. Esta información surgió el mismo día en que el alcalde Daniel Quintero sostuvo la tensionante conversación con Rendón en la que se le sugirió la renuncia. Fue cierto, afirman, solo que el momento se presentó justo a cuatro días de que se realizara la reunión de la Junta Directiva en la que el Gerente entregaría toda la información importante de la gestión de las demandas y acciones jurídicas, el balance del año 2020, los estados financieros, los cronogramas ajustados del desarrollo de la megaobra de HidroItuango, los resultados parciales de Afina en la costa atlántica entre otros temas importantes; por lo que se decidió que en vez de la renuncia, se diera un tiempo prudencial y que se pidieran las vacaciones que el mismo gerente confirmó a este portal.

Las fuentes dicen que la última semana ha sido un caos. Que se ha visto a María Camila Villamizar en plena acción de sus movimientos de batalla. Que se le ha visto descompuesta en EPM, gritando, exigiendo y muy molesta porque no se hace caso a lo que ella ordena. Que a punta de gritos recuerda a diestra y siniestra que es la secretaria privada, que habla en nombre de Daniel Quintero y que cuando no le ponen la atención suficiente, saca a relucir las órdenes de su jefe César Gaviria.

Esta versión entregada por las fuentes hace unos días, coincide con las expresadas en una carta que el Sindicato de Trabajadores de EPM, Tigo, UNE, Colombia Móvil y Huawei – SINTREUA- le envió al alcalde Quintero, denunciando la actitud de María Camila Villamizar y respaldando al Gerente Álvaro Guillermo Rendón; algo que confirma que el Gerente que empezó con el pie izquierdo se ha ido ganando el favor de sus empleados y viene dando la vuelta al ambiente interno.

SINTRAEUA, le dice en la carta al alcalde Quintero que “llama la atención señor alcalde, la situación bochornosa que se presenta al interior de EPM, con ocasión de quienes desde afuera reclaman la cabeza del señor gerente y desde adentro quienes al igual que en la alcaldía y en la administración de EPM son cuotas del expresidente César Gaviria, propiamente en su despacho la señora MARIA CAMILA VILLAMIZAR ASSAF, nortesantandereana, Secretaria Privada de su Despacho y quien se ha dado a conocer no por su profesionalismo, sino por su intromisión carente por el respeto a la autonomía y las buenas relaciones, llegando a tal extremo de sobrepasar las conductas regulares, considerándose como si fuera “el “alcalde de turno”, ordena, dispone, coloca, pone, quita y grita en EPM, como buena santandereana; lo que sin duda alguna viene quebrantando y afectando seriamente el gobierno corporativo, lo que se traduce en impacto nocivo al buen clima laboral, conductas de esta naturaleza que difieren con lo que como Secretaria Privada es del tenor de su responsabilidad de lo cual da cuenta, acompañar la gestión y la agenda del alcalde, buscar fortalecer la articulación entre el conglomerado público; es decir, articular las entidades descentralizadas y el gabinete, entre otras funciones que resultan ser bien distintas a lo que viene haciendo la señora Villamizar.”

Es decir, ya para nadie es un secreto que la Secretaria Privada con su actitud, ha hecho pública su batalla, pasando de la guerra fría a la ofensiva abierta en las propias instalaciones de EPM al punto que la información del “Golpe de Estado” ya fluye de piso en piso y de dependencia en dependencia, a tal punto que SINTREUA le pide al alcalde en la carta que ” llamamos y recalcamos del señor alcalde, sus buenos oficios, para evitar que presiones como las del señor expresidente César Gaviria y otros mas oportunistas politiqueros que no han de faltar, incidan en una eventual remoción del cargo del actual gerente de EPM, como quiera que igual se conoció el candidato a remplazar al Dr Rendón López en la gerencia de EPM, sería el señor DANIEL ARANGO ANGEL, Vicepresidente Ejecutivo de Gestión de Negocios de EPM pereirano y cuota del expresidente Gaviria, quien dentro de sus planes y apetito está a mediano plazo controlar la entidad para desgracia para los Medellinenses y Antioqueños”.

Así se expresa el sindicato, que al parecer tiene la mitad de la información y pide a Quintero que defienda a EPM cuando las fuentes han dicho que ha sido precisamente el alcalde el que la ha empeñado a los intereses de César Gaviria Trujillo. El mismo sindicato, incorpora también el nombre de Luis Pérez Gutiérrez en la carta enviada. En ella afirma que “da grima señor alcalde que para oportunistas y politiqueros, la materia prima de campañas sea HIDROITUANGO y EPM, muy a pesar de amplísima gama de necesidades insatisfechas y ausencia de estado frente a las carencias de la población mas necesitadas, situación que pasa desapercibida por quienes desde ya muestran sus aspiraciones presidenciales, de ello da cuenta sin duda alguna el exgobernador Luis Pérez Gutiérrez quien bajo el titular “Hay que desembalsar a Hidroituango” el día 24 de enero de 2021 en varios medios se ocupó de nuevo de varios aspectos ya trillados”.

El sindicato le recuerda al alcalde que, de ceder a las presiones que piden la cabeza del Gerente, le estaría dando la razón a los críticos que impulsan la revocatoria quienes han afirmado que se utiliza a EPM para cuotas burocráticas.

La claridad que tiene el Sindicato de Trabajadores, es acertada, pero, las fuentes insisten en que tienen la mitad de la historia y que el proceso de tomar el poder en EPM ya se puso en marcha y aprovechará, durante las vacaciones de Rendón, para organizarse más y señalan que no será nada raro que una vez llegue de esas vacaciones, se entre a una fase de negociación de la salida, en donde el Alcalde, buscará la manera de presentar la entrega de la gerencia a los gaviristas, como una renuncia voluntaria del actual gerente, por lo que presionará a Rendón para su renuncia y evitar despedirlo.

No se tiene claro qué motivó el distanciamiento entre el Alcalde Daniel Quintero y el gerente Álvaro Guillermo Rendón. Las fuentes hablan específicamente de un par de solicitudes no éticas por parte del Alcalde de Medellín para que permitiera el ingreso de personas en la filial AFINA en la costa atlántica para lo que le habría pasado una hojas de vida con la “orden” de enviarlas a la gerente de la filial y la nota de incorporación inmediata. Esas hojas de vida serían de varias personas cuotas de la Colombia Humana con la recomendación directa de Gustavo Petro a quien le interesa que Quintero pague con esos puestos, el apoyo dado en la campaña a la alcaldía.

Igualmente hablan de la orden directa dada para que se saltara el proceso de contratación de un acueducto en una de las comunas de Medellín entregándolo a una firma recomendada por los amigos del alcalde quienes le piden que cumpla con sus compromisos.

En la conversación que Los Danieles tuvo con el Gerente de Empresas Públicas de Medellín, Álvaro Guillermo Rendón, negó que esto fuera cierto y expresó que “Daniel Quintero me conoce hace mucho tiempo y sabe que yo nunca cedería a ese tipo de solicitudes y él nunca las haría. Entre el alcalde y yo siempre ha habido un respeto mutuo y lo conozco muy bien y él nunca actuaría así”. En medio de la negación de las versiones de las fuentes, Rendón explicó que la razón de sus vacaciones se deben a que ha cumplido el tiempo de estar en la gerencia y tras un largo año de trabajo deseaba tomar unas cortas vacaciones, las mismas que tramitó ante la Junta Directiva y negó la versión de su renuncia, pero nunca afirmó o negó que el alcalde le estuviera sugiriendo retirarse como lo afirman las fuentes.

Lo claro es que la batalla por el poder en EPM ya es pública y el distanciamiento del Alcalde de Medellín con su gerente de Empresas Públicas de Medellín es real y que los intereses que mueven este eventual relevo tienen detrás al pereirano expresidente César Gaviria Trujillo, como soldado de batalla a la cututeña Secretaria Privada, como remplazo en espera al pereirano Vicepresidente de Gestión de Negocios y de beneficiarios al paisa que busca la presidencia en la próxima contienda.

El tinglado está listo y las próximas elecciones están de telón de fondo y la joya de la corona, es vista como la caja fuerte de Rico Mac Pato para la financiación de la campaña que ya comenzó; al menos eso dicen las fuentes de la Alcaldía y de EPM que hablaron con Los Danieles.

Twitter sin Petro – Daniel Samper Ospina

Por Daniel Samper Ospina

Twitter finalmente tomó la decisión que tenía que tomar hace muchísimo tiempo, la cual era suspender de manera definitiva la cuenta de Donald Trump, quien desde esta trinchera generaba violencia, desinformación y miedo.

Lo mismo ocurre con Gustavo Petro, este señor durante el Paro Nacional de octubre de 2019 se dedicó desde Twitter a llamar a la ciudadanía para incendiar el país, la ola de violencia de esa manifestación parecía excitar a este señor, quien seguía alentando a los violentos.

No contento con eso, durante la revuelta en Bogotá por el asesinato por parte de la Policía de un abogado en un procedimiento abusivo, en donde los ciudadanos agredieron a la Policía, quemaron decenas de Cais, Petro desde Twitter retuiteaba y se notaba como disfrutaba mientras la ciudad ardía en llamas.

A él solo le falta pedir la insurrección popular por parte de los manifestantes para lograr su objetivo, que no es otro que el poder a toda costa. Trump fue silenciado por decirle a sus manifestantes que él fue víctima de fraude y que, además, con complicidad de las autoridades. Igualmente, eso ha hecho Petro con la fábula de Ñeñe, que solo se la cree y el senador Gustavo Bobolívar.

Por eso resulta extraño que Twitter en ningún momento haya suspendido de manera provisional o definitiva, la cuenta del pirómano Gustavo Petro, que desde Twitter de manera irresponsablemente dispara como en sus épocas de guerrillero terrorista, de lo cual aún no confiesa crímenes ni repara a los cientos de víctimas de esa actividad criminal.

Se hace necesario que, de manera inmediata, aplicando los mismos criterios que con Trump, que Twitter suspenda de manera definitiva la cuenta de Twitter del senador Gustavo Petro, que no es más que un terrorista de teclado.

El secretario de la no violencia – Daniel Samper Ospina

Daniel Samper Ospina

El ridículo cargo de Secretario de la No Violencia que creó el alcalde de Medellín, Daniel Quintero Calle para conseguirle trabajo al primo de su esposa Diana Osorio.

Quintero Calle quien ha gobernado Medellín con bastante ineptitud, decidió crear un cargo rimbombante para una persona totalmente falta de conocimiento y carácter como el primo de la primera dama.

El nombramiento de Juan Carlos Upegui, un filósofo cuyo único mérito es ser primo de Diana Osorio, esposa del alcalde Quintero Calle y por ende primera dama de la ciudad ha sido un total desacierto, pues no sólo es una muestra de nepotismo, sino que su incompetencia ha sido pavorosa.

Upegui recientemente sacó una pieza audiovisual para evitar la violencia juvenil, en el video el secretario debuta como actor. En un acto patético, con una música terrible y una estructura argumental deprimente, la campaña de esa Secretaria de la No Violencia se volvió viral, pero no por buena sino por todo lo contrario.

Y así transcurre el primer año de Quintero, entre la corrupción, la ineptitud y la estupidez.

Ñapa: La Fiscalía General de la Nación abrió investigación contra Daniel Quintero, pues lo que es un rumor de la calle, se está convirtiendo en realidad. Quintero pactó con la mafia para lograr su elección.

EL DELFÍN – DANIEL SAMPER OSPINA

La candidatura de Tomás Uribe, hijo del capataz de finca de Salga, Antioquia, es un hecho de muchísima preocupación para los sectores alternativos.

Nosotros representamos los intereses de los colombianos cansados del establecimiento y lo que representa el nefasto gobierno de Iván Duque Márquez y su corruptela alrededor.

Quien salió lanza en ristre contra la posibilidad de la candidatura del joven Tomás Uribe, fue Gustavo Petro, quién descalificó a éste y lo acusó de tener como una cualidad para aspirar a ser presidente, el hecho de ser hijo de Álvaro Uribe Vélez.

Petro quien tiene un hijo llamado Nicolás, cuyo único mérito para lanzarse a la gobernación del Atlántico el año anterior, es por la única razón de ser hijo de quien es. Nicolás Petro es un delfín gris, no ha trabajado nunca, es un charlatán sin ninguna preparación o brillantez.

Tomás Uribe es el antítesis de todo lo que representamos, pero es trabajador y exitoso, mientras que el vástago del dictador de Ciénaga de Oro, no es más que corriente más, nunca a la altura de nuestra oligarquía cachaca.

En pelea de delfines, obviamente yo soy el más exitoso de todos, pero si me toca escoger entre Tomás, Nicolás y Martín, creo que me quedo con el primero.

La lógica debe tener sentido, recuerden eso.

SIN FINCA NO HAY PARAÍDO – DANIEL SAMPER OSPINA

Parafrasendo a mi gran amigo en el mundo de la bufonería, Gustavo Bolívar, “sin finca no hay paraíso”. Con la extinción de dominio de la finca que tenía la familia de Monsalve, prácticamente se reveló la verdad.

La finca ‘La Venanera’ en realidad fue comprada por Iván Cepeda a través de una de sus cientos de ONG’s de papel que durante años de odio, ha creado para sacarle plata al Estado colombiano por todo.

La adquisición de ese inmueble fue un acuerdo entre Iván Cepeda, Juan Manuel Santos y Juan Guillermo Monsalve y su familia, para lograr empuercar (más) al chalán de Salgar, por eso la decisión del ente investigador regentado por Barbosita no es más que una forma de presión.

Con los Monsalve perdiendo la finca, sin donde pernoctar y mucho menos sin medio de subsistencia; y lo peor, con la posibilidad de una investigación por testaferro y lavado de activos, al testigo estrella no le quedó otra que cantar.

*Y cantar de lo lindo, si Monsalve no quiere que sus padres y su esposa, Deyanira Gómez, no vayan presos le toca contar quien le dio esa finca en contraprestación por sus declaraciones falsas con Uribe.*

Como diría Bolívar: “Sin finca no hay paraíso”.

MI TÍO MATÓ A ÁLVARO GÓMEZ HURTADO

Por Daniel Samper Ospina

A pesar de los esfuerzos de las Farc, en sintonía con la exsenadora Piedad Córdoba, hay algo claro en la situación de Álvaro Gómez Hurtado, pues quien dio la orden de su homicidio fue mi tío el elefante: Ernesto Samper Pizano…

Durante muchos años discutí con mi padre, el otro Daniel, porque yo siempre supe la verdad, que mi tío era un vulgar asesino y narcotraficante que se benefició de los cárteles de Cali y del Norte del Valle.

Mi tío, el expresidente Ernesto Samper y sus ministros Horacio Serpa y Juan Fernando Cristo dieron la orden expresa de asesinar al líder conservador Álvaro Gómez Hurtado, por una razón, porque los tenía acorralados con sus peticiones de “tumbar el régimen”.

Durante años el DAS a cargo del nefasto Ramiro Bejarano Guzmán, más conocido en el bajo mundo con el alias de ‘Dasmán’ en asocio con el chuzador profesional Laude Fernández hicieron seguimientos ilegales y perfilamientos a Gómez Hurtado justo un año antes de su homicidio.

La estrategia de seguimientos del DAS permitió concretar el momento exacto para ultimar al líder conservador, en una revelación que haré en mi próximo libro autobiográfico que se llamará “Las revelaciones de un payaso”.

He tenido muchas discusiones y dificultades con mi padre, Daniel Samper Ospina, porque soy un convencido y tengo pruebas de que mi tío, Ernesto Samper Pizano es un corrupto narcotraficante, que además ordenó junto a Horacio Serpa el homicidio de Álvaro Gómez Hurtado. El crimen lo cometió un oficial de la Policía y sus hombres.

SI ME GANO LA LOTERÍA CON URIBE

Por Daniel Samper Ospina

Hermanito, le voy a decir la verdad: yo soy seguidor del doctor Uribe, lo sigo hasta en el Twitter duélale al que le duela; por eso, cuando publicó la foto con el número que le había tocado como preso, el número ese que les ponen a los reclusos, le dije a Magally: Magally, anóteme ese número, el número de la reseña del doctor, a ver si nos trae suerte, porque la situación no ha sido fácil, mano, y en eso le soy franco: no ha estado fácil levantar trabajo, aunque el gobierno del doctor Duque nos ha ayudado mucho con su economía naranja y ahora todos en la familia vendemos naranjas en los semáforos. Y si me gano la lotería con Uribe se la dono, la dono todita para la vaca que le están haciendo en el partido.

La semana pasada pensé que iba a hacer mi agosto y salí a vender a la caravana de apoyo al doctor Uribe que pasó por acá, pero eso eran todas camionetas que iban a toda mecha y pues no pude: eso pasaban a las carreras y sacaban hasta los zapatos crocs del doctor Uribe por la ventana, y yo le dije a Magally: eso no me huele nada bien, Magally. Y ella me dijo: no hable así del croc del doctor, y yo le tuve que aclarar que hablaba era del juicio contra Uribe. Para mí que esos magistrados castrochavistas van es a fregarlo: ¿los guerrilleros en el congreso y el doctor Uribe preso? Nanai, le dije yo: guerrillero es guerrillero hasta que se muera, como nos dijo el doctor Everth Bustamante, cuando íbamos allá a oír los discursos en la sede del partido. Ahora agarraron al presidente y si no lo sueltan, como pide el doctor Duque, nos vamos a convertir en otra Venezuela (y allá no hay democracia ni hay nada, ni siquiera respetan las ramas del estado).

Es que estamos en manos de unos magistrados que son de juventud Farc; magistrados que son como un virus y necesitan es que el doctor Uribe los vacune, para que sepan cómo son las cosas.

El trabajo no ha estado fácil por más esfuerzos que hace el gobierno, porque eso sí le confieso, mano, que yo voté por Duque, acá en la casa siempre votamos por el que diga Uribe, Uribe es un sentimiento. Por Santos, y mire cómo resultó, le entregó el país a las FARC; por el doctor Zuluaga, a quien le robaron la elección; por el No, que también nos lo robaron. Hasta por Jáider Villa, a quien el doctor Uribe le hizo un guiño.

Entonces también voté por Duque, pero, claro, la izquierda no lo ha dejado gobernar, y encima vino esta pandemia, y yo venda y venda naranjas para nada, hasta que vi la foto del doctor Uribe con los ojos así bien abiertos, abiertos como un expediente, mejor dicho, grandotes, y vi el número que le toca usar de preso, y ahí fue que dije: Magally, anote ese número, me voy a comprar el chance en honor al doctor Uribe, qué tal salga. Y Magally me dijo: Fabián, usted es bobo, ¿él qué va a tener chance de salir? Y yo le dije: hablo del número, Magally, de la serie. Y ella volvió y me preguntó que de cuál serie, que si de la serie Matarife, hasta que yo le expliqué que era del chance como el que vendía La Gata, y que no viera esa serie, que más bien leyera harto libro como doña Lina.

Pero en el chance ya no pagaban con ese número, ni siquiera con el 82, que porque mucha gente lo había comprado. Entonces dije: pues le hago a la lotería, qué carajos, y así hice porque le digo algo, mano: yo soy persona de fe y tenía la sospecha de que el doctor Uribe me iba a ayudar, porque él tiene poderes, ¿sí?, poderes paranormales, y no es primer vez que se manifiesta. En Soledad, Atlántico, vieron el perfil del doctor Álvaro en un pargo frito. Un pargo rojo, parece. Un conocido me dijo que se le apareció una vez en forma de pajarito. Y una muchacha que sigo en el Facebook publicó una foto de su cocina y se veía clarita la silueta del doctor en una mancha de humedad. Salía con el tinto en la mano y todo, salía a caballo. Ahora hay romería para ir a prenderle una vela, una vela a Dios y otra a él.

Magally anotó el número y me fui a conseguir un talón que lo tuviera, porque en eso soy como el presidente Duque, que es muy pegado del talón; para el caso del talón del doctor Uribe. Y fue al día siguiente que vi ya las noticias. Al principio no creí, pero luego Magally comenzó a gritar:

—¡Cayó el gordo, cayó el gordo!

Y yo le dije: Magally, esa no es manera de referirse al señor presidente, respete para que la respeten. Y entonces ella gritó:

—No, que fue que cayó el mayor, cayó en Bucaramanga.

Y yo le dije: pero si el doctor Uribe estaba era en Río Negro.

Hasta que ya al final fue que capté, y me puse feliz, casi de echar tiros al aire, plomo es lo que hay.

Yo ya había jugado a la lotería, pero inspirado en líderes políticos muy pocas veces. Le aposté una vez al ocho mil en épocas de Samper. Compré un número con varios ceros a la izquierda pensando en el gabinete del doctor Iván. Y me gané un seco jugando la lotería de Minesa, acá cerca, en Santurbán.

Ya cuando la misma Magally me hizo captar, me puse feliz, claro. Imagínese: 3500 millones, un platal. Alcanza para una campaña de publicidad en redes sociales y sobra. Los iba a donar para la vaca que están haciendo para el doctor Uribe, pero vamos a mirar con Magally, porque la situación está muy berraca.

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EN LA COLOMBIA DE 2020…

Por Daniel Samper Ospina

Seguí la transmisión del 20 de julio porque, qué puedo decir, estas fechas patrióticas me ponen solemne, y en mis venas corre un caudal de sangre colombiana que me emociona cuando observo a los próceres nacionales en sus momentos de efervescencia y calor; y esta vez, ver las cientos de pantallitas en la instalación virtual del Congreso, llenas todas de congresistas barbados a los que a leguas se les notaba que de la cintura para abajo estaban en piyama, despertó en mí un orgullo nacionalista apenas comparable al que me recorre cuando juega la Selección o canta Maluma.

Por eso seguí la transmisión de la apertura del Congreso como si fuera un partido, acaso un concierto —un concierto para delinquir, si se quiere—, y se me erizó la piel con cada uno de sus sucesos: la instalación de la Cámara no solo de Representantes, sino la de cada congresista, que obligaba a observarlos con la papada en primer plano en las teletomas de Zoom; la llamada a lista, que duró lo que dura la legislatura; la intervención del presidente que, consciente de su peso, al menos en la historia, se dirigió a los colombianos con unas palabras muy sentidas, dentro de las cuales destacó su gestión de fábula, gracias a la cual hoy el país cuenta con enanitos y unicornios, y carece de asesinatos de líderes sociales.

Agregó colorido a la jornada su detalle de haber olvidado decretar la apertura oficial del Congreso, que era el principal motivo de la fecha: un pequeño descuido en que puede incurrir cualquiera, semejante al de pasar decretos sin la firma de todos los ministros. En su sabiduría, el presidente supuso que, como se trataba de una sesión virtual, la responsabilidad de la instalación era de Claro u otra empresa proveedora de internet.

Pero la elección de los cuadros directivos fue memorable, y de ella se destaca el nombramieto como vicepresidenta de Sandra Ramírez, la viuda de Tirofijo: negar la dimensión histórica de semejante suceso sería tan torpe como negar que las Farc reclutaban niños, cosa que efectivamente hizo doña Sandra. (Negarlo, digo. Y reclutarlos.). Y también, naturalmente, el arribo a la presidencia de la corporación de Arturo Char, célebre intérprete de la música vallenata quien en adelante será la voz cantante de la rama legislativa. Como buen vallenatero, es heredero de una dinastía: ya no la de los López, ya no la de los Zuleta, sino la de los Char, en la que se destacan su padre Fuad, y su hermano Alex, Descor para sus amigos de parranda: Descor Char.

Del afamado Arturo se espera que haga buena llave con el presidente cuando este lo acompañe en la guitarra en la interpretación de temas como Ausencia, inspirado en su propio récord de faltas; Sin medir distancias, en homenaje a su relación con Aída Merlano; y la salsera El preso, como guiño a sus compañeros de bancada. Será la forma en que este Billy Elliot de la política criolla concilie su sueño de ser artista con la imposición de su padre de convertirlo en senador.

Pero ninguno de los hechos anteriores superó en decibeles el episodio de Aída Avella: la vocera de la oposición, en moderna entonación que en absoluto recordaba los discursos veintejulieros de antaño, se quejó de que Iván Duque no escuchara sus reclamos, lo cual despertó una reflexión en Marta Lucía Ramírez, que se dijo a sí misma:

—¿Ah sí? ¿Está diciendo que el presidente es descortés?: ¡pues voy a grabar la prueba de que es un hombre respetuoso de la oposición, la mujer y la tercera edad!

Y acto seguido grabó a Iván Duque en el justo momento en que se refería a doña Aída como “la vieja esa”, y subió el video a sus propias redes para escándalo nacional, pobre: ¿en qué momento Marta Lucía Ramírez se convirtió en Pachito Santos? Se parece a James en el Real Madrid: ya no da pie con bola. Solo sabe calentar la banca, generalmente con decretos para protegerla.

Consciente del momento histórico de semejante escena, esta columna reconstruyó el episodio en que Iván Duque observa el discurso de la oposición en la pantalla gigante del salón de ministros, y su mujer se le sienta al lado.

Ella pregunta: “Mi amor, ¿qué están dando?”.
Él le responde: “No, es que la vieja esa está diciendo que yo no estoy escuchando”.
Ella le dice: “Pensé que era otro capítulo de Analía”.
Él le contesta: “Analía ya se acabó, mi amor, y ya le pedí a Juan Pablo Bieri que la ubique para ofrecerle un ministerio”.
Ella le dice: “¿Podemos poner algo de Netflix?”.
A lo que él responde: “Sí, pero no tengo el control. Nunca lo he tenido”.
Ella propone: “Veamos la serie de Chabela…”.
A lo que él dice: “¿La de la vieja esa?”.
Un asesor ingresa y le comenta a Duque: “Presidente, olvidó abrir la sesión”.
Él dice: “Si se refiere a la sesión de Netflix, vamos a usar la de María Juliana porque mi contraseña la tiene el doctor Uribe”.

Al final deciden pedir picadas y observar una maratón de su programa.

Cosas que pasan en la Colombia de 2020. El Congreso sesiona por Zoom. Duque olvida instalar el Congreso en la instalación del Congreso. La única banda ancha con que cuenta el país es la banda presidencial. La vicepresidenta del senado niega el reclutamiento forzado. Y el presidente del senado es un cantante vallenato que en cualquier momento entona La vieja Sara en honor a Aída Avello.

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EN EL AÑO 2060

Por Daniel Samper Ospina

Bogotá. Año 2060. En uno de los llamados Silos Humanos que dejó a medio hacer el gobierno de Gustavo Petro, la familia Vargas protagoniza una escena cotidiana. La lluvia ácida que corre del otro lado del cristal los ha obligado a confinarse. Impacientes por el encierro, los niños agobian de gritos el ámbito casero.

—Mi hermano me quitó el holograma otra vez, mamá, y esta mañana desactivó la energía y se me desvaneció el profesor virtual en pleno examen —se queja uno.
—¡No es cierto! ¡El holograma estaba descargado!
—¡Esto es muy duro, mamá!

Es entonces cuando, por primera vez en años, el abuelo se incorpora de su sillón:

—¿Duro, dices? ¿Duro? ¡Qué sabes tú lo que es duro, si no viviste en el año de la pandemia!

Ante tan inédita reacción, los niños guardan un silencio estupefacto.

El abuelo respira:

—Lo lamento —dice—, me exalté. Pero es que aquel maldito 2020 fue terrible. En cambio, ahora lo tienen todo y no lo valoran.

No le hace falta la razón. Pese a que Miguel Uribe perdió su séptima elección, la Bogotá de 2060 parece próspera. La empresa china iniciará la construcción de la primera línea del metro en cuestión de meses, tan pronto como en su país se supere el duodécimo rebrote de coronavirus. Y el mismo abuelo, en su viejecito Iphone 20 Pro de siempre en que sigue noticias a través de la obsoleta red de Twitter, oyó el partido en que Santa Fe obtuvo su estrella número 38.

—¡Y pensar que quisieron armar una liga sin nosotros, ja! —dice para sí mismo.

El nieto más travieso se atreve:

—Abuelito: ¿cómo era la vida durante la pandemia?

La familia entonces rodea el holograma de la chimenea, y la mamá pide a todos que desactiven los dispositivos inoculados en las retinas para escucharlo sin distracciones.

—Fue terrible —dice el abuelo—: hasta entonces solíamos salir a la calle, asistir a teatros… respirar aire puro sin usar esos cochinos tapabocas…
—¿Qué es “teatros” abuelo? —pregunta un nieto.
—¿Y qué es “calle”? —agrega otro.
—¿Y qué es “aire puro”, abuelo? —indaga el menor.

Pero el abuelo continúa de largo con su relato:

—… y de golpe el planeta entero se volvió loco: vino la pandemia; estallaban volcanes; la Nasa avistaba Ovnis: suena ridículo decirlo ahora, pero en esa época aquello era noticia.

Los niños sonríen.

—En aquel año —prosiguió— todavía no había regresado la guerra: hablo de hace décadas, cuando el expresidente Andrés Felipe Arias aun seguía en la cárcel y el presidente era Iván Duque.
—¿Y quién era ese señor, abuelito?
—Fue un… cómo decirlo: un presidente encargado que tuvo Colombia mucho tiempo antes de que tú nacieras… Hace poco tumbaron una estatua de él a la salida de la fábrica de Frito Lay … Una estatua de Botero… ¿Saben quién era Botero?

Los niños asintieron.

—Duque no acabó su gobierno —continuó el abuelo—: al final huyó a Panaca, en el avión de su amigo el fiscal… que también huyó, pero a San Andrés.
—¿San Andrés, la isla nicaragüense? —preguntó el nieto mayor.
—¿Qué es un avión, abuelo? —dijo el menor.
—Luego te lo muestro en Google…
—¿Qué es Google, abuelito?
—Una cosa que había en mi época, junto con los audios de Whatsapp y la música de Maluma, y tantas cosas que murieron para siempre.

El abuelo se pierde entonces en una nube de nostalgia de la que lo saca la turbina del robot doméstico que reparte las píldoras de la cena.

—Lo de la guerra sucedió después —retoma de golpe—, al año siguiente, cuando ese muchacho Duque, acompañado de sus amigos de universidad, volvieron trizas el proceso de paz: organizaban desplazamientos forzosos a exguerrilleros; trataban de modificar la JEP, ¡desprestigiaban la comisión de la verdad!
—¡Abuelito, no empieces con esas cosas de tu época!
—Perdón: digo que ahí volvió la guerra, y con la guerra todo lo de Uribe…
—No digas duro su nombre, papá —clamó en voz baja su hija—: te pueden escuchar…
—En la pandemia el mundo era horrible: encerraron a los ancianos; la gente salía según su género; debías pedir la comida, que era orgánica…
—¡La comida era orgánica? ¡Qué asco!
—Bueno, también estaban los jugos Hit, pero el resto era orgánico, y debías pedirlo a través de una aplicación física que se llamaba Rappi, y desinfectar las bolsas, todo sin que te observara la alcaldesa, que pasaba por tu cuadra y te podía lanzar regaños con un megáfono.
—¿Qué es “alcaldesa”, abuelito?
—La que mandaba en la ciudad…
—¿O sea que en las ciudades no mandaba… él? —exclamó la nieta mayor, sorprendida.
—No. Te hablo de hace años: antes del gobierno, y posterior exilio de Petro, ¡antes del gobierno de Piedad Córdoba!: cuando Manuel Elkin Patarroyo no había logrado preservar la cabeza de Uribe en el acuario…
—¡No digas su nombre! —clamó la nieta, para que bajara la voz—. ¡Van a venir por ti!
—La cabeza de él —corrigió el abuelo.

Súbitamente, suena un estallido y el silo entero tiembla, y los niños entran en pánico.

—Es la guerrilla —dice la mamá—. Son bombas.
—La culebra está viva, como bien dice el Presidente Eterno, pero ya casi los tienen —interviene el papá.
—¿Qué es culebra? —pregunta el hijo menor.
—Algo de comer —dice otro.
—No, es un animal —interviene uno más.
—No, es algo de comer.

Los niños se trenzan en una nueva pelea. El abuelo se recoge en su sillón y guarda silencio. Afuera, arrecia la lluvia ácida.

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