Daniel Coronell

SE NOS CAYÓ MONSALVE – DANIEL CORONELL

La decisión de la Fiscalía General de la Nación, en cabeza de Francisco Barbosa, acaba de fulminar la investigación que contra Álvaro Uribe Vélez construí durante años.

Luego de años de trabajar en el caso, haciendo uso de filtraciones selectivas, previamente acordado con Don Iván y los magistrados instructores de la Corte Suprema de Justicia, tengo que admitir que este proceso llegó a su fin y Uribe se saldrá con la suya.

Nuestro primer error fue encarcelar a Uribe con auto de 1.600 páginas, con una investigación débil y carente de lógica, eso le dio oxígeno al expresidente. El segundo error fue no prever que cuando se conociese el expediente la gente iba a tomar partido, lo que terminó favoreciendo al ex.

Y el tercer y más grande error, fue comprarle la finca a Juan Guillermo Monsalve y no tener la previsión de que algún día se sabría y no existiría manera alguna de justificar su adquisición.

Intenté sin éxito desmeritar la investigación de la española inmunda, Salud Hernández Mora, pero nos equivocamos con la finca, sacamos el cuento rebuscadísimo de la herencia de la esposa de Monsalve, Deyanira Gómez, y nos olvidamos de que justificar esa compra era imposible y para colmo de males, quien terminó comprando parte de los derechos herenciales de Gómez y sus hermanos fue el coronel Juan Pablo Prado Torres, jefe de inteligencia del gobierno de Juan Manuel Santos.

EL PARO CONTRA ELLOS MISMOS – DANIEL CORONELL

Estos días vivimos otro adefesio, una minoría llena de ventajas y privilegios llegó a Bogotá, la ciudad con más problemas por cuenta de una alcaldesa inoperante y bipolar. La minga decidió emprender un camino hacia la capital del país en busca de una reunión con Duque, después de haber dejado al gobierno con la palabra en la boca en Cali la semana pasada. El objetivo, según ellos, es pedir al gobierno protección para los indígenas que mueren indiscriminadamente a manos de terroristas y por eso también se unen al Paro Nacional.

Si ese es su argumento, parece ser que el paro es contra ellos mismos y sus patrocinadores desconocen que las masacres de líderes sociales, antiguos guerrilleros de las FARC y comunidades afro e indígenas tienen relación estrecha entre el narcotráfico y las vendettas entre disidencias y guerrilleros de las FARC y el ELN, que curiosamente se libran en sus territorios.

¿Cómo se evitarían esas muertes? Sencillo, estas comunidades deberían dejar de estar al servicio del narcotráfico. Ya el líder indígena Juan José Vitonás lo dijo en 2019, la CRIC tiene un convenio con las FARC en la que se avala el reclutamiento consciente de menores y el uso de las tierras “ancestrales” para el narcotráfico, y como otros grupos armados—como el ELN—también quieren su tajada, en el fuego cruzado mueren indígenas. ¿Entonces por qué protestan por algo que ellos mismos permiten?

La minga no es gratuita, y la alcancía que rompieron seguramente no alcanzaría para patrocinar la movilización y manutención de 5.000 indígenas por más de dos semanas, alcanzaría como mucho para el yagé. Por lo tanto, la dinámica es sencilla, la comunidad indígena en diálogo con el gobierno se encarga de trasmitir el mensaje de las FARC y a cambio esta banda narcoterrorista le patrocina dos semanas de borracheras, paseo y desorden.

La patria injusta, la boba y la populista se unen. Qué bueno para esta gente que todo lo pide y todo se lo dan, no como a mi que todo intentan quitarme.

LA MANIPULADORA VICKY DÁVILA – DANIEL CORONELL

Finalmente se conoció la verdad, Vicky Dávila, mi amiga durante muchos años resultó ser una vendida y oportunista.

En los últimos días se conoció un audio de la redacción de la revista Semana en la cual se evidencia que Vicky Dávila y su alfil, Jairo Lozano ocultaron evidencia que prueba que el exembajador Fernando Sanclemente sí sabía del narcolaboratorio en su finca.

Sanclemente lo ha negado con vehemencia, pero las pruebas son contundentes, tanto así que la fiscalía de Barbosa decidió echar para atrás un preacuerdo con el mayordomo de la finca, quien asumiría todo la culpa. Ahora con el principio de oportunidad en camino, las horas de Fernando Sanclemente en libertad están contadas.

Conozco a Vicky Dávila hace muchísimos años y sorprende su poca ética, sus cambios de bando sin rubor, su falta de rigor y su espíritu de encubrimiento. Definitivamente no es la Vicky que era mi amiga.

Mi historia

Por Daniel Coronell

Les voy a contar mi verdadera historia, mi papá, quien ya falleció se llamaba Álvaro Coronel Mancipe, con una sola L, la otra L me la inventé para poder entrar a la comunidad judía, pues tuve la osadía de decir que provengo de descendientes yugoslavos.

Lo cierto es que arranqué desde abajo, el narcotraficante Justo Pastor Perafán me estudió, así como hizo Víctor Carranza con tantas personalidades que ahora lo denotan. En el periodismo nunca fui brillante, y mi gran oportunidad llegó con la campaña de César Gaviria a la Presidencia de la República.

El expresidente Gaviria montó un denominado kínder, que no era otra cosa que un club de yuppies, drogadictos y gays de clóset que se empoderaron durante ese gobierno. Mi recompensa por servir de manera abnegada fue la adjudicación de varios espacios de televisión para lo cual me tocó crear mi programada/productora NTC.

Como tenía dineros para montar el andamiaje de NTC, acudí a mi viejo mecenas y mentor, Justo Pastor Perafán, quien no sólo me dio dinero para la operación de la productora, sino que además me prestó los equipos de grabaciones de su empresa de televisión llamada Imagen & Sonido.

El primer cabezote de NTC lo financió Pefarán, tal como lo denunció El Colombiano en un acto de rabonería de su exdirectora cercana al Centro Democrático. Luego entré en una fuerte crisis económica, Perafán fue extraditado y entonces me tocó acudir a César ‘El bandi’ Villegas, a quien le tumbé sus acciones y se las entregué en un acto de amor a mi buen amigo Félix de Bedout, el resto es historia.

ENTREVISTA A MONSALVE, TESTIGO DE DON IVÁN CEPEDA CONTRA ÁLVARO URIBE VÉLEZ

Después de muchos intentos infructuosos, pude conseguir esta entrevista con Juan Guillermo Monsalve, el testigo estrella que tiene tras las rejas al exsenador Álvaro Uribe Vélez.

Monsalve accedió a conceder la entrevista luego de la intermediación del senador Iván Cepeda, quien actua como víctima en el proceso que se sigue contra Uribe.

Estos son los apartes más importantes de la entrevista:

Los Danieles: ¿intentó el abogado Diego Cadena sobornarlo?
Monsalve: No, el señor Cadena no lo hizo, yo lo contacté a él porque quería retractarme, esa es la verdad, toda la verdad.

LD: ¿alguna vez habló con Álvaro Uribe o alguien le dijo que iba a de parte de él?
Monsalve: No señor, es más aprovecho para decirle que los señalamientos que hice con Uribe de paramilitar son falsos, no me constan.

LD: ¿Alguien cercano al exsenador Uribe intentó sobornarlo?
Monsalve: No, en ningún momento, dije eso por los ofrecimientos que me hizo Cepeda.

LD: ¿Qué le ofreció Cepeda?
Monsalve: pues aparte de que evitó mi trasladO a Tramacúa, luego de una fiesta en donde participé, él le dio dinero a mi familia con la cual compramos la finquita de la polémica. Mi papá tuvo que salir de allá (llora) por las revelaciones de Salud Hernández.

LD: ¿Por qué Cepeda le dio eso?
Monsalve: para declarar en contra de Uribe y su hermano Santiago.

Esto son los apartes más importantes de la entrevista que describen a un Monsalve triste y lleno de dudas. Después de años de confrontación con el expresidente Uribe, debo reconocer que este nada tiene que ver con esos delitos por los cual la Corte le dio detención domiciliaria, además quiero expresar que me siento engañado por don Iván.

EL DESPLOME DE CORONELL

El final fue apoteósico para la Fiscalía y especialmente lánguido para el abogado, tan arrogante en otras ocasiones.

Por Daniel Coronell

No le pudo haber ido peor. El interrogatorio de la Fiscalía a Diego Cadena desnudó no solo los presuntos delitos que ha cometido, las contradicciones entre sus diferentes declaraciones y la negligencia de sus actuaciones; sino que también puso en evidencia su ignorancia oceánica en materia de derecho. Diego Cadena es abogado –así lo acredita su tarjeta profesional– pero su vida laboral ha sido más la de un fixer, un arreglador de entuertos de narcos para evitar ir a juicio, un visitador de cárceles para sacar cartas de sus distinguidos huéspedes y un recolector de testimonios de bandidos para favorecer a sus clientes.

Cadena, el abogado del expresidente Álvaro Uribe para este tipo de vueltas, no resistió la simple presión del cuestionario. Cuando el fiscal del caso le preguntó si había verificado las aseveraciones de Carlos Enrique Vélez, uno de sus testigos, antes de presentarlas a la Corte Suprema de Justicia, tuvo que reconocer que no. Solo se vino a preocupar por revisar la credibilidad del testigo cuando, supuestamente, empezó a extorsionarlos a él y a su socio Juan José Salazar.

Carlos Enrique Vélez es un paramilitar preso, traído por Cadena al proceso del expresidente Uribe. El reo terminó confesando que le habían pagado para declarar contra el senador Iván Cepeda.

Diego Cadena asegura que los pagos efectuados por su oficina a varios testigos, entre ellos Carlos Enrique Vélez, fueron viáticos y ayuda humanitaria: “Me conmovió”, “me nació hacerlo”, aseguró teatralmente en la diligencia.

Los pagos exceden por mucho los siete millones de los que hasta ahora se ha hablado, y la Fiscalía tiene pruebas de eso.

Hasta María Helena Vélez, la hermana del paramilitar que recibió parte de la plata, citada hoy por El Espectador, se sorprendió por la frecuencia y generosidad de los giros. En su declaración ante las autoridades reveló que le comentó a su hermano encarcelado: “Ve, de esto tan bueno no dan tanto. ¿Cómo así que el abogado le va a pagar a usted, en vez de usted pagarle al abogado?”.

Diego Cadena no pudo explicar por qué, si los pagos supuestamente eran legítimos, no están respaldados por recibos firmados por el paramilitar preso:

–Claro, la distancia y falta de coordinación –justificó Cadena –, honestamente reconozco ese error porque la persona a la que se le giraba estaba en Palmira.

–¿Y usted no tiene oficina en el Valle? –preguntó el fiscal.

–Sí señor, en Cali.

–¿Y Palmira a cuánto está de ahí? –cuestiona inteligentemente el fiscal..

–A 25 minutos –admite Cadena, asistiendo al desplome de otro de sus argumentos.

Diego Cadena ha sostenido hasta ahora que su cliente, el senador Álvaro Uribe, no sabía acerca de esos pagos: “Hubo un error de no haberle informado al presidente pero no lo consideré importante”.

Lo raro es que sí consideró importante informarle sobre la oferta de favores jurídicos al testigo principal Juan Guillermo Monsalve, a quien Cadena ofreció tramitarle gratis un recurso de revisión de su sentencia en la Corte, según está probado en la grabación que ustedes pueden oír en losdanieles.com.

Uribe en su indagatoria ha dicho que los honorarios pactados con Cadena, y representados en uno de los lotes de su esposa Lina Moreno en una exclusiva urbanización de Montería, cubrían todos los gastos en los que incurriera:

–¿El abogado Diego Cadena le reportaba a usted algún tipo de gastos propios de la gestión profesional? –indaga el magistrado instructor.

–Esto es –contesta el senador Uribe–, se supone que esos gastos estaban representados, más los honorarios, en ese lote. Es un lote de más de dos mil metros en una urbanización de las mejores calidades, que está llamado a valer mucha plata.

Diego Cadena, en su interrogatorio, afirmó que el lote está avaluado en 600 millones de pesos y que Uribe le recomendó no venderlo porque seguirá subiendo de precio. Así le respondió al fiscal cuando le preguntó qué incluía ese pago en especie:

–Cuando cuadraron lo del lote con su cliente –pregunta el fiscal–, ¿se habló de que se generarían pagos de viáticos, que de ahí se descontarían, o no?

–No, no señor –responde Cadena–. Ojalá ustedes se lo pregunten al doctor Uribe. Yo en ningún momento le dije: presidente, yo le voy a cobrar por esto 100 millones de pesos. Él fue el que me dijo: yo le quiero dar un lote porque usted me ha ayudado con estas declaraciones.

Lo anterior lo dijo en su interrogatorio del 5 de noviembre pasado en la Fiscalía. Otra cosa había dicho el mismo Cadena, bajo la gravedad del juramento, en su declaración ante la Corte Suprema de Justicia, el 23 de septiembre:

–¿En que momento, el señor Álvaro Uribe Vélez, le remunera a usted? –pregunta el magistrado.

–Yo –afirma Cadena– manifiesto que necesito unos recursos para gastos de mi desplazamiento y el tiempo empleado como apoderado en este tipo de actividades, señor magistrado.

No hay manera de que las dos versiones sean ciertas.

Varias veces, Diego Cadena le imploró al fiscal “créame, créame”, ante la evidente inverosimilitud de sus versiones.

El final fue apoteósico para la Fiscalía y especialmente lánguido para el abogado, tan arrogante en otras ocasiones.

Puesto en evidencia, Diego Cadena pretendió convertir sus conductas en pecados veniales: “Se cometieron errores e imprudencias pero en ningún momento se sobornó una persona para que cambiara, ocultara o mintiera (…) Le pido disculpas por mis actuaciones. Créame que esto me deja una gran experiencia”.

Mañana es la –largamente aplazada– audiencia de imputación de cargos y solicitud de medida de aseguramiento intramural contra Diego Cadena, por los presuntos delitos de soborno de testigos y fraude procesal.

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ÍNDICE Y PULGAR

“No joda, ¿qué te voy a decir? Son cinco mil barras y yo lo pensé. ¿Sí me entiendes? Eso es un resto de plata. Un billete. Para hacer un edificio. Yo te lo digo para que tú sepas…y lo rentas y vives toda la vida de eso”

Por Daniel Coronell

La grabación que prueba que el senador Eduardo Pulgar trató de persuadir a un juez de venderse para favorecer a unos patrocinadores políticos suyos, contiene otras revelaciones. Una de ellas es la historia de un supuesto soborno en donde Pulgar es el sobornado. El ahora investigado senador relata que un importante dirigente político de Barranquilla le ofreció una gruesa suma de dinero para que votara por una candidata en la más reciente elección de procurador general de la nación.

Pulgar, grabado por el juez Andrés Rodríguez, le aseguró a él y al alcalde de Usiacurí, Ronald Padilla, que en el año 2016 recibió una tentadora oferta para que votara para elegir a “la vieja” como procuradora general.

En esa ocasión, la terna de candidatos para la Procuraduría estaba conformada por la exmagistrada del Consejo Superior de la Judicatura María Mercedes López, nominada por el entonces presidente Juan Manuel Santos; el exvicefiscal general de la nación Jorge Perdomo, postulado por la Corte Suprema de Justicia; y el exministro Fernando Carrillo, presentado por el Consejo de Estado y quien finalmente resultó elegido por el Senado.

La campaña no fue simple. Aunque nominalmente la candidata de Santos era María Mercedes López, muchos sabían que la apuesta real del mandatario era Carrillo. Esa postura aparentemente esquizofrénica, pero bastante usual en la política colombiana, fue aprovechada por el entonces vicepresidente Germán Vargas Lleras para intentar una jugada a tres bandas.

Vargas, copropietario del partido Cambio Radical con la familia Char, intentó elegir a María Mercedes López. la candidata formal del presidente; cerrándole el paso a Fernando Carrillo, el verdadero procurador in pectore de Santos. De esa manera apoyaba al jefe de Estado, en teoría, mientras en la práctica lo golpeaba.

En el contexto de esa extraña campaña habría ocurrido lo que el senador Eduardo Pulgar narra en estos términos: “A mí Alex Char me ofreció cinco mil millones de barras, para que yo me le torciera al procurador general y me fuera a votar con la vieja… Cinco mil millones de barras…Y le he dicho al man: No…Y yo me quedé con Carrillo”.

El supuesto intento de soborno puso a pensar a Pulgar según lo asegura en la misma grabación: “No joda, ¿qué te voy a decir? Son cinco mil barras y yo lo pensé. ¿Sí me entiendes? Eso es un resto de plata. Un billete. Para hacer un edificio. Yo te lo digo para que tú sepas…y lo rentas y vives toda la vida de eso… Ahora yo dije, me encerré en un cuarto, y dije: es la única forma en que la gente me conozca, como un tipo… como soy… como un tipo íntegro y serio”.

El exalcalde de Barranquilla Alex Char, con quien hablé antes de escribir esta columna, desmiente la versión del senador Eduardo Pulgar: “Por Dios, hasta dónde hemos llegado. Esto es una locura. Eso no es cierto. ¡Qué locura! Obviamente ese era un debate que nos importaba a todos pero yo no me metí. Yo estaba de alcalde. Eso es una total falsedad. Por Dios”.

Mañana es 20 de julio y se instala el Congreso. Amparado en la invisibilidad que brindan las sesiones en línea, es probable que el senador Eduardo Pulgar asista sin que nadie lo cuestione. Sin que estos hechos, que están a la luz pública, merezcan siquiera una pregunta. La virtualidad ha acabado con el control político al gobierno y de paso con el escrutinio ciudadano sobre el Congreso.

Eduardo Pulgar ejercerá su derecho a votar para elegir, entre otros, al nuevo presidente del Senado. El elegido será seguramente Arturo Char, el hermano de Alex Char. La sala de instrucción de la Corte Suprema de Justicia, que investiga a Pulgar, abrió indagación preliminar contra Arturo Char por su presunta participación en la corrupción electoral protagonizada por Aida Merlano. Por los mismos hechos, su hermano Alex será escuchado en declaración.

La diligencia debería haberse realizado el 7 de julio, pero la defensa de Arturo Char hábilmente consiguió el aplazamiento para el 27. Cuando se cumpla, Char ya será el presidente del Congreso.

Mientras tanto se prepara la elección del próximo procurador general de la nación. La candidata fija del presidente Iván Duque –y de su jefe– es la actual ministra de justicia Margarita Cabello. Aquí pueden verla fotografiada con el senador Eduardo Pulgar y su actual esposa Any Ucrós. Los tres se ven felices.

Eduardo Pulgar

Probablemente ella, como procuradora general, será quien decida el resultado de la investigación disciplinaria que la Procuraduría le acaba de abrir a Pulgar por pedirle a un juez que se vendiera.

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