Daniel Coronell

La carta de alias ‘Danielito’ – Daniel Coronell

Por Daniel Coronell

Las autoridades judiciales de Colombia descubrieron una carta, que sería el último relato con vida que tuvo el Daniel Alberto Mejía, alias ‘Danielito’, quien era el jefe de la temida oficina de cobros, llamada la ‘Oficina de Envigado’.

Alias ‘Danielito’, quien fue miembro del bloque Héroes de Granada, que estaba al mando de alias ‘Don Berna’ o ‘Adolfo Paz’, exparamilitar actualmente purgando una pena de prisión en una cárcel estadounidense por delitos de narcotráfico.

La carta que las autoridades encontraron, ‘Danielito’, revela que fue él que metió a ‘Don Berna’ al mundo de las AUC, además de que el hermano de este alias ‘Semilla’ fue el que mató a Pablo Escobar y que las autodefensas apoyaron a Sergio Fajardo en su aspiración a la Alcaldía de Medellín en el año 2003.

En uno de los apartes ‘Danielito’ dice lo siguiente “(…) Berna, me respalda siempre, porque después de que el salió del EPL, yo fui el que lo enganché en este mundo y él es agradecido (…)”

Este explica porque mientras ‘Don Berna’ negociaba con el gobierno de entonces un supuesto proceso de paz, puso a ‘Danielito’ como jefe máximo de la oficina de Envigado.

En otros a partes de la carta ‘Danielito’ cuenta como el asesinato de Pablo Escobar. “(…) la verdad es que quien mató a Pablo Escobar, fue Semilla, el hermano de Berna, y no es como cuenta que le metió el último disparó, no Semilla mató a Pablo a martillazos (…)”

En otro fragmento de la carta revela como los paras desde Ralito pactaron y ayudaron a Fajardo “(…) a Sergio Fajardo lo ayudamos para que ganara la alcaldía, le pusimos votos porque intimidamos a la gente, financiamos en algo, aunque fue poquito y también le pusimos los buses, de eso se encargó Hugo Albeiro (…)”

‘Danielito’ revela otras cosas más en su carta, menciona a políticos de Antioquia y a militares que lo ayudaron durante su trayectoria en las AUC. Se presume que asesinado en noviembre del año 2006 por orden de alias ‘Rogelio’ y ‘Don Berna’ luego de que ordenó el homicidio de Gustavo Upegui, el dueño del Envigado Fútbol Club. Lo último que quedó de ‘Danielito’ fue este revelador documento.

La toma del Capitolio y el Palacio de Justicia – Daniel Coronell

Por Daniel Coronell

La toma del Capitolio, epicentro de la democracia en Washington por parte de los seguidores del presidente Donald Trump, quien hasta hace poco se negaba a reconocer la victoria del presidente electo Joe Biden, significó un punto de quiebre para esta Nación.

Es claro que estos hechos bochornosos fueron alentados por Trump y sus familiares y demuestra su espíritu dictatorial, narcisista, ególatra, autócrata y megalómano, lo cual no es nuevo, pero cruzó un límite del cual no hay punto de retorno. Trump convirtió a los Estados Unidos en una República bananera.

Mientras tanto en Colombia, últimamente he sido víctima de críticas y matoneo por parte de los seguidores del senador de la Colombia Humana, Gustavo Petro, un ser que comparte muchísimas similitudes con Trump así lo niegue.

Petro es experto en hacer uso de la mentira para sacar réditos a su conveniencia, votó la elección de Ordóñez como Procurador por puestos y después cuando este lo destituyó, intentó socavar la democracia a punta de balcón.

Conocido en el mundo del hampa con los alias de comandante Aureliano o comandante Andrés, Petro desde prisión, como uno de los máximos jefes del M-19, lideró la toma del Palacio de Justicia, acto de barbarie donde arrancaron asesinado a los vigilantes del edificio. Petro insiste en que estaban en prisión, pero la verdad es que el grupo terrorista donde él era cabecilla lideró la toma del máximo órgano de justicia por órdenes del narcotraficante Pablo Escobar, tal como lo probó la Comisión de la Verdad.

Los puntos en común entre Gustavo Petro y el saliente presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, son evidentes, pues ambos usan a sus seguidores para el matoneo, su principal arma política es la mentira y la desinformación, además de que desprecian la democracia como sistema político.

Mi wikipifiada – Daniel Coronell

(Esta columna se publicó hace un año, cuando usé unos cables desclasificados para atacar a Petro y fue censurada. Hoy, dado que insisto en calumniar a Petro, la retomamos). Gracias por leernos.

He dedicado tres días enteros a hablar de Petro, quien –en ese entonces- lanza su columna “Petroleaks”, y sé que su sello vende, tanto así que hizo campaña de expectativa. El nombre con que la bautiza provocó curiosidad, más aún cuando se reveló (comprobó) la estrecha relación Uribe-Fajardo.

Y nuevamente, al igual que en mis trinos, antepongo mi opinión a los hechos plasmados en los cables liberados por Assange tras su detención. ¿Otra “pifiada” igual o peor que mi cascada de tweets? ¿Qué tan triste puede ser ver a un periodista de mi talla, recurrir a la victimización ante la avalancha de argumentos de los progresistas y del propio líder, Gustavo Petro?: Mucho.

Pero no fui inmune a esa vieja práctica de quienes ven perdido el debate. He explotado en agresividad, nivelo a “Petristas” (progresistas) con Uribistas, desdeñando cualquier atisbo de la lógica en la argumentación, cátedra básica del periodismo y otras profesiones.

Igualar a Uribistas y Petristas, es un exabrupto de ese tamaño y en una persona culta como yo, encierra la mala intención de igualar a Uribe con Petro; y me sirve como alimento de la matriz mediática del establecimiento de que existen dos extremos: “Divide y vencerás”, es la consigna.

Y no solo equivale a verter sobre mi público una montaña de falacias de composición, de equivalencia errónea, de grupo, falacia genética, de generalización apresurada, incluso, de falacias ad hominem, entre otras, envueltas en un reduccionismo desconcertante para quienes han seguido mis investigaciones, sino que significa pasar por alto la muestra histórica y el más elemental análisis político. Veamos:

¿Petro tiene 300 investigaciones congeladas? ¿Sus hijos se enriquecieron obscenamente durante su mandato? ¿Petro está involucrado en el genocidio de diez mil jóvenes («falsos positivos»)? ¿A Petro se le ha comprobado un sólo caso de corrupción por minúsculo que sea? ¿Petro o su familia está en los “Panamá Papers” y demás paraísos fiscales? ¿Petro cambió la Constitución (sobornando congresistas) para reelegirse? ¿Petro está acusado de masacres? ¿Petro firmó licencias de vuelo a capos como Escobar, Lehder o el clan Ochoa? ¿Petro se eligió con apoyo de grupos paramilitares y/o con fraude en la Registraduría? ¿Petro amenaza o llama violadores de niños (Uribe a Daniel Samper) o extraditables (Uribe a Coronell) a los periodistas? ¿A Petro la Corte lo tiene investigado por fabricar testigos falsos? ¿A Petro lo acusan de asesinar a los testigos en su contra? ¿A quién no lo dejaron gobernar los corruptos, incluso lo destituyeron con trampa como se comprobó? ¿En qué gobierno fue que chuzaron a periodistas, investigadores y opositores políticos para asociarlos con la guerrilla y generar su descrédito público y su judicialización? ¿Quién es el creador de la ley 100? ¿En qué gobierno se les quitó a los trabajadores sus derechos como las horas extras, se subió la edad pensional, se eliminaron las mesadas, Etc? ¿Quién puso los contratos a 3 meses sin derechos laborales bajo una modalidad de esclavitud moderna? ¿Quién atenta contra el Acuerdo de Paz que ha salvado millones de vidas? ¿Quién nombra ministros corruptos a sabiendas de serlos? ¿Quién está asociado con la creación del narco-paramilitarismo y su expansión a nivel nacional, y quién lo destapó en debate en el Congreso? ¿Quién ha auspiciado los más grandes casos de corrupción de la historia de Colombia, y quién es el que los ha denunciado a riesgo de su propia vida y la de su familia (exiliada)? ¿Un progresista amenaza de muerte, como lo hacen muchos uribistas?

Pero centrémonos en mi columna: Se confirma (según wikicables) que Petro ha estado siempre contra las Farc (y no solo ahora como “una estrategia política”, como afirmaron muchos), al ser quien inició esas denuncias (Farc-Política), siendo —paradójicamente— investigado y condenado un uribista: Un político del Caquetá, el Sr Luis Fernando Almario.

En mi columna también nombré a Sergio Fajardo, sugiriendo que no es “Caballo de Troya de Uribe”. Si Fajardo es uribista, Petro sería un chivato, ‘sapo’ para que nos entendamos. Eso porque Petro creyó que en su partido había gente con nexos con las Farc.

Así saquearon la Supersalud en la época de Santos – Daniel Coronell

Por Daniel Coronell

En el gobierno de mi socio y amigo, Juan Manuel Santos, quien me entregó a dedo el canal público Canal UNO y donde me enriquecí, también ocurrieron cosas que no denuncié por miedo a las represalias o las consecuencias para mis negocios en Colombia.

Los superintendentes de salud de la época de Santos, todos terminaron con investigaciones, sanciones o condenas, ya sea por negligencia grave o corrupción. Algunos de ellos tienes graves sanciones, como Conrado Gómez o Gustavo Morales.

Gómez y Morales fueron sancionados por la Contraloría General de la República por un detrimento patrimonial del orden de los 91 mil millones de pesos por la corrupción en SaludCoop, EPS a la cual Santos intervino para dársela a sus amigos con fines netamente corruptos.

Los superintendentes de Salud, Conrado Gómez y Gustavo Morales Cobo, fueron sancionados a pagar 9.900 millones y 21.590 millones respectivamente por pagos irregulares a abogados.

Gustavo Morales también fue sancionado por la Procuraduría de Fernando Carrillo, quien lo suspendió por 9 meses por abuso en sus funciones.

El otro superintendente de Salud, Norman Julio Muñoz, también fue sancionado por la Procuraduría General de la Nación, quien lo suspendió por 8 meses y luego de esta determinación éste decidió renunciar.

Esto sin contar las pilatunas que hicieron en SaludCoop los interventores nombrados en ese gobierno como Wilson Sánchez, Mauricio Castro y Guillermo Grosso, este último fue capturado por corrupción en SaludCoop y Cafésalud.

La Superintendente Delegada para la Supervisión Institucional, Eva Carrascal, fue capturada y condenada por recibir un apartamento como pago a cambio de favores en la Supersalud.

La Superintendencia de Salud se convirtió en una cloaca de corrupción en los dos gobiernos de Juan Manuel Santos, en los cuales solo nombraron a amigos sin experiencia que resultaron siendo unos esquilmadores de lo público.

Mi fracaso – Daniel Coronell

Por Daniel Coronell

Juntos con unos inversionistas decidimos aprovechar nuestra cercanía con el gobierno de Juan Manuel Santos, al que nunca le investigué el escándalo de Odebrecht, para quedarnos con la concesión del canal UNO.

Santos, gracias a la cercanía con el Kínder de César Gaviria, al que pertenecí, nos dieron el canal UNO a unos gringos, Yamid Amat y a mí por 10 años. El canal inició muy bien, compitiendo de tú a tú con los canales RCN y Caracol.

La verdad es que la salida de Noticias UNO del Canal UNO fue por varias razones, entre ellas el bajo rating que tenía, por lo cual Jim Mcnamara me sacó a empujones. Pero hay algo más.

El programa más exitoso del canal era ‘Guerreros de Colombia’, un programa mezcla entre variedades y reality, en el cual participan varios concursantes.

Un exarquero de la selección Colombia, Juan Villate, quien como participante llegó a la final del concurso, en la prueba final, la cual consistía en subir una pared de aproximadamente 20 metros, pero no tenía arnés de protección. En resumen, Villate se cayó, quedó inválido por lo cual demandó al canal UNO, lo cual derivó en el fracaso, mi fracaso.

ARMANDO LA COLOMBIA HUMANA – DANIEL CORONELL

El anuncio del senador Armando Benedetti de apoyar a Gustavo Petro en las próximas elecciones presidenciales de 2022 sorprendió a gran parte del país, aunque algunos -entre los cuales me incluyo yo- no nos sorprende ni un céntimo.

Benedetti optó por una decisión sabia e inteligente, escuchando el sentir de su pueblo, pueblo que reclama las reivindicaciones sociales de antaño, la protección del acuerdo de paz de la Habana, el cese de la muerte de los líderes sociales y de la oposición.

El senador Benedetti tomó la decisión correcta, unirse al bando que está en contra de la corrupción, del clientelismo, en manzanillismo y otros ismos que tanto daño le han hecho a este país.

Quiero contarle a todos los lectores de Los Danieles, que luego de la valiente decisión tomaba por Benedetti, yo anuncio que me sumo de lleno y de frente a la Colombia Humana.

Me declaro un acérrimo petrista porque me mamé, me cansé de la corrupción que hay en Colombia, quiero la construcción de un país diferente, único, pluriétnico, progresista, multicultural, incluyente y ético, todo eso se logra con el proyecto programático de la Colombia Humana.

La única forma de derrotar al régimen fascista, corrupto y paramilitar que representa el uribismo y el Centro Democrático es con un candidato como Gustavo Petro que representa el verdadero cambio.

ESTE CUERPO ES MÍO – DANIEL CORONELL

Daniel Coronell y José David Escobar Moreno (redactor judicial de El Espectador)

Ante la desbandada que ha tenido la Revista Semana me siento complacido. Hace seis meses que con Daniel (Samper Ospina) tomamos la decisión de salir de ahí, no estábamos dispuestos a seguir bajo el mandato de Sandra, mucho menos ahora de la loca traidora de Vicky Dávila.

Este espacio, Los Danieles, fue un comodín y una fachada, al menos mi objetivo era conquistar otras arenas, así no fuese en cuerpo propio. Tengo que admitir que fue difícil, la distancia, la edad y hasta la vergüenza reflejada en ojos ajenos, pero desde que conocí a José David no pude arrancarme su gesto ingenuo y encantador de la cabeza.

Me dejé enredar por su ternura y en un acto de amor quise alimentar sus ganas de crecer y surgir profesionalmente, -era tan joven e inexperto que me recordó a mí cuando tenía 30 años, solo que yo en un contexto diferente y con oportunidades que Justo Pastor Perafán y el Bandi me dieron-, en ese momento totalmente liberado de Semana y con Los Danieles, pero sin poderle abrir un espacio para que escribiera, decidí hablar con mi amigo Fidel Cano, Director del Espectador.

El sueño de José David -y a conveniencia para mí- era ser redactor judicial en una de las grandes publicaciones de este país, solo que en el país en el que prima la “rosca” y el “enchufe no hay oportunidades para un muchacho clase media, sentía el dolor que lo invadía al no sentirse realizado como persona y la frustración en su mirada acompañada de melancolía que me querían hacer protegerlo y amarlo hasta el final.

Pensé en que podría ser mi amante y mi aliado, por eso sin mi espacio en semana para calumniar y con el visto bueno de Fidel para que entrara al Espectador, me fundí con el cuerpo de José David, para que fuéramos uno solo y finalmente sentir lo que nunca me dará ‘Los Danieles’: Conquistar otras arenas, así no sea en cuerpo propio.

Así, gracias al amor que no pensé encontrar después de tanto tiempo, pude seguir difamando sin firmar con mi nombre ni bajo la dirección de otra periodista inepta que se vendió a mis enemigos.

SE NOS CAYÓ MONSALVE – DANIEL CORONELL

La decisión de la Fiscalía General de la Nación, en cabeza de Francisco Barbosa, acaba de fulminar la investigación que contra Álvaro Uribe Vélez construí durante años.

Luego de años de trabajar en el caso, haciendo uso de filtraciones selectivas, previamente acordado con Don Iván y los magistrados instructores de la Corte Suprema de Justicia, tengo que admitir que este proceso llegó a su fin y Uribe se saldrá con la suya.

Nuestro primer error fue encarcelar a Uribe con auto de 1.600 páginas, con una investigación débil y carente de lógica, eso le dio oxígeno al expresidente. El segundo error fue no prever que cuando se conociese el expediente la gente iba a tomar partido, lo que terminó favoreciendo al ex.

Y el tercer y más grande error, fue comprarle la finca a Juan Guillermo Monsalve y no tener la previsión de que algún día se sabría y no existiría manera alguna de justificar su adquisición.

Intenté sin éxito desmeritar la investigación de la española inmunda, Salud Hernández Mora, pero nos equivocamos con la finca, sacamos el cuento rebuscadísimo de la herencia de la esposa de Monsalve, Deyanira Gómez, y nos olvidamos de que justificar esa compra era imposible y para colmo de males, quien terminó comprando parte de los derechos herenciales de Gómez y sus hermanos fue el coronel Juan Pablo Prado Torres, jefe de inteligencia del gobierno de Juan Manuel Santos.

EL PARO CONTRA ELLOS MISMOS – DANIEL CORONELL

Estos días vivimos otro adefesio, una minoría llena de ventajas y privilegios llegó a Bogotá, la ciudad con más problemas por cuenta de una alcaldesa inoperante y bipolar. La minga decidió emprender un camino hacia la capital del país en busca de una reunión con Duque, después de haber dejado al gobierno con la palabra en la boca en Cali la semana pasada. El objetivo, según ellos, es pedir al gobierno protección para los indígenas que mueren indiscriminadamente a manos de terroristas y por eso también se unen al Paro Nacional.

Si ese es su argumento, parece ser que el paro es contra ellos mismos y sus patrocinadores desconocen que las masacres de líderes sociales, antiguos guerrilleros de las FARC y comunidades afro e indígenas tienen relación estrecha entre el narcotráfico y las vendettas entre disidencias y guerrilleros de las FARC y el ELN, que curiosamente se libran en sus territorios.

¿Cómo se evitarían esas muertes? Sencillo, estas comunidades deberían dejar de estar al servicio del narcotráfico. Ya el líder indígena Juan José Vitonás lo dijo en 2019, la CRIC tiene un convenio con las FARC en la que se avala el reclutamiento consciente de menores y el uso de las tierras “ancestrales” para el narcotráfico, y como otros grupos armados—como el ELN—también quieren su tajada, en el fuego cruzado mueren indígenas. ¿Entonces por qué protestan por algo que ellos mismos permiten?

La minga no es gratuita, y la alcancía que rompieron seguramente no alcanzaría para patrocinar la movilización y manutención de 5.000 indígenas por más de dos semanas, alcanzaría como mucho para el yagé. Por lo tanto, la dinámica es sencilla, la comunidad indígena en diálogo con el gobierno se encarga de trasmitir el mensaje de las FARC y a cambio esta banda narcoterrorista le patrocina dos semanas de borracheras, paseo y desorden.

La patria injusta, la boba y la populista se unen. Qué bueno para esta gente que todo lo pide y todo se lo dan, no como a mi que todo intentan quitarme.

LA MANIPULADORA VICKY DÁVILA – DANIEL CORONELL

Finalmente se conoció la verdad, Vicky Dávila, mi amiga durante muchos años resultó ser una vendida y oportunista.

En los últimos días se conoció un audio de la redacción de la revista Semana en la cual se evidencia que Vicky Dávila y su alfil, Jairo Lozano ocultaron evidencia que prueba que el exembajador Fernando Sanclemente sí sabía del narcolaboratorio en su finca.

Sanclemente lo ha negado con vehemencia, pero las pruebas son contundentes, tanto así que la fiscalía de Barbosa decidió echar para atrás un preacuerdo con el mayordomo de la finca, quien asumiría todo la culpa. Ahora con el principio de oportunidad en camino, las horas de Fernando Sanclemente en libertad están contadas.

Conozco a Vicky Dávila hace muchísimos años y sorprende su poca ética, sus cambios de bando sin rubor, su falta de rigor y su espíritu de encubrimiento. Definitivamente no es la Vicky que era mi amiga.